lunes, 11 de julio de 2011

Sssshhhhhhh....baja la tele que no oigo la radio!!

Hay muy pocas cosas que no soporto en comparación a las que soporto. Eso es algo contrastado para quién comparte mi vida en el día a día. De esas poquitas cosas, la mayoría aquí no interesarían y por no aburrir voy a compartir tan solo una.

Es frecuente ver al ex fumador empedernido meterse agresivamente con el que todavía fuma; al ex-lector semanal de revistas del corazón despellejar al que todavía las lee; al diabético harto de dulce amargarle los postres al que solo postrea el chocolate una vez a la semana, al que se medica para el colesterol hacer aborrecer el huevo hasta a la gallina, pues con la tele-basura, pasa exactamente lo mismo, si la miras te dicen eso de "a ver si te culturizas de otra forma" o "¿cómo miras esas cosas?" y  "cuídate la cabecita"... 

Estaremos de acuerdo en que la mayoría de medios tipo "caja tonta" no están hechos para culturizar sino que están diseñados para entretener, que nadie vaya a comprarse un plasma pensando que ahí está la biblioteca nacional, la  escuela primaria, el instituto, la universidad, los libros, las enciclopedias, los cursos, los másters, los postgrados,  los cursillos de reciclaje, o la Universidad a distancia, la oferta es variada, pero que dentro del plasma todos esos conocimientos, no están. 

Entiendo que el procura el bien de las neuronas ajenas no ha caído en la cuenta de que lo que busca el vidente de la tele-basura no es culturizar su cabecita con  un interesante documental de naturaleza o historia, o un debate con un tema candente sobre economía, ciencia o investigación, o una entrevista inteligente? a algún político, o  una tertulia literaria, o incurrir en el mundo del arte, la música, el cine, el teatro, la enología, gastronomía...etc. la oferta podría ser fenomenal, fantástica y no satisfacer a todos los telespectadores, y podemos pensar ahora, por qué no demandarían esas interesantes ofertas, pues de pronto se me ocurren dos motivos, uno  porque todos esos placeres ya los encuentran en otros sitios  fuera de la caja tonta, y dos, porque efectivamente, necesitan tontear con la caja tonta. Y lo interesante ahora es pensar qué tipo de personas pueden querer tontear con semejante cajita... 

Opción A) Pues personas que teniendo un nivel cultural y académico bajo, medio, o alto (según un estudio realizado por sociólogos el nivel de estudios y cultura no importa) hayan pillado haciendo zapping el ataque de cuernos de algún famoso,  yo sin ir más lejos tuve un jefe que coleccionaba títulos de varias especialidades y sin embargo no se perdía el streeptease semanal del Crónicas Marcianas ni la pluma de Boris, ni las entrevistas de Sardá.... y mucha cultura,  no es que se prodigara en ese plató, aunque sí había vidilla, mucha vidilla...que no te hacía  pensar, ni estresar las neuronas ya alimentadas. Por lo visto esa necesidad de desconexión "neuroneal" según el estudio tiene que ver también,  con lo feliz o infeliz que se siente el teleespectador.  

-Opción B) Personas que, teniendo un nivel cultural y académico de distinta índole, no les apetece socializarse, salir un sábado por la noche a estrenar camisa nueva, ni conectarse a un chat, ni ver como se lo montan dos cebras en el África, ni salir a cenar o, a tomar un par de copas, mucho menos al teatro que ya fueron el miércoles o a clases de piano que ya van dos veces por semana, simplemente están infelizmente relajados, encienden la tele y alguien dentro de la caja tonta los atrapa contando lo duro que es ser torero o lo mucho que lamentan haber sido pillados en una casa de citas. No están pensando en su vida, están viviendo una realidad ajena, con lo cual encuentran una evasión de su propia realidad inmediata, que se traduce en alivio momentáneo a expensas de padecer malestar a largo plazo.

-Opción C) Personas hartas de ver películas, documentales, largos y cortos, y que se lo sepan todo, al menos todo lo que repiten mil veces por el mismo canal, todo,  menos esa realidad que supera la ficción.

-Opción D) de dedo :DD Qué más da? yo tampoco entiendo muy bien el insoportable cacareo de voces que se organizan en esos programas, aunque entiendo el interés que suscita un personaje vendiendo sus miserias...y entender no quiere decir que me parezca bien o mal, no me parece bien que vendan sus miserias si ello implica ningunear, humillar o vejar la vida de otros que no demuestren una clara complicidad en ello.

Por qué no, puede uno intoxicar o desintoxicar sus neuronas de lo que le venga en gana? no tiene que existir el mal para que necesariamente exista el bien? siempre tiene que haber alguien adoctrinando a los demás para que no incurran en sus mismos errores? 

Observé al joven precipitado que envejeció impúdicamente en su tersa juventud. Escuché, al viejo que mostró su arruga y tiñó con esmero su plateado occipital. Enmudecí ante el que se aferró, inmortal, a la neurona idealista.
Contemplé, con incomodidad, la cojera del cojo que cojea sin ser cojo. Tropecé con el niño grande que nunca fue niño ni grande, en su niñez o madurez, con el que teniendo madre nunca la tuvo, con la que teniendo  esposo nunca lo tuvo sin recibir palizas, con el pobre que jamás será rico, con el rico que con todo, vive en un constante vacío. Escuché sin involucrarme al que no ama por no amar, al que no ríe por no reír, al que no llora por no llorar...al muerto en vida que no vive por no vivir, ni muere, por no morir. 
Oí al que degradó al listo, llamándolo listillo,  a la flaca, anoréxica, a la gorda, flaca, y a la guapa tonta, pasé de un canal a otro, viendo más anuncios, series y películas que otras cosas, pero aún así, tate! siempre hubo alguien que dijo algo que me interesó lo suficiente como para escucharlo, a pesar del gallinero, a pesar de que la mayoría de ellos están ahí por dinero, de todos ellos podría hacer una radiografía sensata...pero, para qué? quién necesita regocijarse en las miserias propias y ajenas habiendo la tele-basura? yo hace dos años que no veo la tele, más que alguna peli, o alguna serie, pero no es habitual que me enganche, ya viví eso, ya me tragué todos los capítulos de House, así que no voy  a ser yo la que decida,  qué pueden ver los demás o qué no.

Que se lo pregunten a las solitarias abuelas adictas a los culebrones...que ya vienen de la escuela de la Francis. Se te ocurre mejor para ellas, una peli sobre el Holocausto? un partido de fútbol? has visto el chiste gráfico que hay al final del blog? pues eso. Que de todo tiene que haber....