lunes, 15 de agosto de 2011

Hello Kitty!!

El pintor surrealista Chagall apuntó que "el arte es sobre todo un estado del alma". Hoy por hoy ni la mística ni la filosofía ni los psicoanalistas podrían hacer entendible el inescrutable léxico de todo aquello que se vende como arte, menos aún, un público, que sin ser excesivamente erudito tenga el concepto de arte extasiado de belleza desde aquella vez que sus retinas se empaparon de finura preciosista al contemplar una escultura de Miguel Ángel, Bernini o Donatello, o de ese otro público que sin palabras contempló atónito un cuadro de Velázquez, Dalí o Sorolla. 

Lo más normal del mundo es que te sientas estafado cuando tus insumisas pupilas choquen con ese arte en forma de latas de refresco o de macarrones a la puttanesca, inconvenientemente presentados, junto a un cuerpo de resinas en hiperrealista estado de descomposición, para culminar el conjunto con un par de huevos estrellaos que por su localización, sin duda representan, los testículos del cuerpo inanimado;  lo más incomprensible de todo es, que "eso", vende, y desde que vende, los críticos que aman el dinero más que el arte tienen suficiente poderío como para decir que lo feo, horroroso, escatológico, espeluznante y ordinario es, sumamente estético. Llegados a este punto de confusión mental y progresismo... agárrense porque no falla!, la esposa nihilista del esnob, entre sonrisa y pestañeo le sugiere a su marido esnob que compre, y él va y compra!!


No quiero imaginar a la convencida pareja llegando a casa con su nueva adquisición y mucho menos decidiendo dónde la cuelgan... encima del cabezal de la cama???...eso me contó la asistenta...desde luego, colgar un cuadro no deja de ser un lenguaje que puede herir sensibilidades e incluso, bajar más de una moral. La asistenta que se percató de ello, en una de las mesitas de noche de la fría habitación matrimonial, como aquél que olvida un pañuelo, les dejó un libro...


Y es que las hay que son muy eficientes...


lunes, 8 de agosto de 2011

Si tú me dices ven...no dejo nada.

La mayoría de nosotros llegamos a las vacaciones con la imperiosa necesidad de quitarnos el reloj. El "tiempo" ataca silenciosamente como el colesterol y nos estresa porque va unido a la fórmula de la velocidad. Tan es así, que un publicista se preocupó en endulzar un momento de pausa bautizándolo con el nombre de la  barrita de chocolate "kit kat".

Vivimos aceleradamente porque todo tiene que ocurrirnos en veinticuatro horas; en un día deben pasarnos infinidad de cosas porque sino nuestra vida no es vida, pasen y lean, siéntanse identificados: tenemos que ser magistrales en todo, tener el mejor currículum de todos los candidatos al puesto mileurista, experiencia laboral más larga que nuestra propia vida, dominar de tres a cinco idiomas, no vale dominar la lengua, unos cuantos másters que por narices papi tendrá que pagar porque tú en tu vida todavía no has reunido lo suficiente para pagar un máster, un cuerpo danone aunque yo, ya puestos a joder, prefiero los cuerpos fitness wellness, una sonrisa permanentemente profidén...y para unas piernas de ensueño sólo con venus, cabellos más brillantes y fuertes con pantene, para sentirnos seguras y protegidas lo suyo es con con alas, si no limpias tu blusa con colón la única conclusión es que muy pulcra no eres, porque con colón la limpieza es total, si un día te levantas con fatiga no es por el curre que te has pegado en el gimnasio para tener un culo firme y turgente, no,no,no... seguramente lo tuyo es que estás estreñid@. Hasta para clavar un buen polvo tiene que ser con durex porque sino el contacto no es total...y todo esto, porque tú, lo vales!!

Con todo ni se te ocurra no tener una cabeza absolutement obsesionada por el vintage, un paladar con estrellas michelín, un obra de arte naïf colgada en algún distribuidor de tu segunda residencia...unos cuantos modelitos de los modistas más fashions,  lucir un corte de pelo impecable chic monísimo de la muerte, nutrir la face touttes les nuits cor las cremitas de La Mer, presumir de  unos morritos súper gloss, y por supuesto calzarte Christian Louboutin Alti Pumps para menear tus ingles brasileñas como una víbora de mentirijilla,  mientras saboreas el mejor mojito en la terraza más cool del verano. O sea, me entiendes? O sea, a ver....

sábado, 6 de agosto de 2011

Día dos.

Aviso a la población: el simulacro de libertad ha resultado ser una utopía.
                      


       Nadie es libre, hasta los pájaros están encadenados al cielo.
                                                                    (Bob Dylan)

                             Ya tenemos una realidad, ahora sólo nos falta ser positivos...

viernes, 5 de agosto de 2011

Frigopasión.




Él, se había quedado dormido enfrente del televisor. Ella, tenía sed. Abrió el frigorífico y lo cerró con gesto hermético al inventariar entre los refrescos azucarados y los lácteos una botella de agua mineral con la cantidad suficiente para llenar una tacita de café. Deambuló semi desnuda  hasta el baño sin comprender una vez más como alguien es capaz de dejar una botella vacía refrigerándose en la nevera; se encerró en el baño alejándose de los dramáticos ronquidos del salón y allí, se recogió su larga melena con una pinza y se cepilló los dientes con su dentífrico de viaje, de sabor a fresa. Salió del baño y cruzó la atmósfera rem para salir al balcón.
El balcón, era el único espacio del inmueble dotado de cobertura telefónica; enseguida sonó la corta locución de su móvil acompañando un mensaje ¿te apetece un helado? estoy abajo, necesito verte.

Aquel mensaje le erizó la piel de todo el cuerpo en un segundo. No estaba segura de si la adrenalina le subía o le bajaba por las piernas. Se mordía el labio inferior mientras atesoraba el sueño profundo de su marido. Cruzó de nuevo la atmósfera rem  y se enfundó en un santiamén los vaqueros pitillo, se calzó las sandalias de tiras abotinadas y salió con las llaves en la mano, de puntillas, acompañando la puerta con sigilo insonorizante. En el ascensor, se soltó la melena y se miró en el espejo del habitáculo que bajaba lentamente suspendido por dos cables de acero, se sentía como una adolescente dándose a la fuga.

Se paró en la planta baja, se abrieron las dos puertas de aluminio gris claustofóbico y una mano amplia y segura la cogió de la cintura mientras otra, del mismo individuo, le tapaba la boca. Tras las puertas del ascensor, el rellano estaba prácticamente oscuro, sus pardas retinas apenas captaban un resquicio de luz que provenía de una farola incrustada a pié de calle.
Soy yo, no te asustes...le susurraba al oído mientras ella luchaba con su lengua separando los dedos que le tapaban la boca.
Estás loco! le espetó excitadísima...
Si llegas a tardar un segundo más en bajar me encierran, seguro.
Dime que estás igual de loca por mí, le susurraba mientras se olían acariciándose frenéticamente las mejillas.
Como nos pille un vecino, el loco, será mi marido...pero ella, no dejaba de comerle los labios y él, no podía apartarse ni un milímetro de su cuerpo mientras se confesaban flojito sus miedos y su loco amor; andaban entre caricias y lametones girando en redondo por todo el pasillo del rellano intensificando el deseo con sonrisas que sellan vidas y besos de lenguas lascivas, desesperadas, buscando su escondite al final de las escaleras.

-Quieres comerte mi helado?
-Tiene la puntita de fresa?
-Sí.
-Y está relleno de nata?
-Sí, uff! así, abre la boquita, más, más, se derrite, se derrr...ya! ya!


martes, 2 de agosto de 2011

Día uno.



Medio sol en el horizonte.
Su otra mitad nadaba hacia nosotros abrazando medio mar y como si se tratara de resolver un acertijo, A.,  me dijo:

"Muéstrame como andas y te mostraré como sonríes".