viernes, 5 de agosto de 2011

Frigopasión.




Él, se había quedado dormido enfrente del televisor. Ella, tenía sed. Abrió el frigorífico y lo cerró con gesto hermético al inventariar entre los refrescos azucarados y los lácteos una botella de agua mineral con la cantidad suficiente para llenar una tacita de café. Deambuló semi desnuda  hasta el baño sin comprender una vez más como alguien es capaz de dejar una botella vacía refrigerándose en la nevera; se encerró en el baño alejándose de los dramáticos ronquidos del salón y allí, se recogió su larga melena con una pinza y se cepilló los dientes con su dentífrico de viaje, de sabor a fresa. Salió del baño y cruzó la atmósfera rem para salir al balcón.
El balcón, era el único espacio del inmueble dotado de cobertura telefónica; enseguida sonó la corta locución de su móvil acompañando un mensaje ¿te apetece un helado? estoy abajo, necesito verte.

Aquel mensaje le erizó la piel de todo el cuerpo en un segundo. No estaba segura de si la adrenalina le subía o le bajaba por las piernas. Se mordía el labio inferior mientras atesoraba el sueño profundo de su marido. Cruzó de nuevo la atmósfera rem  y se enfundó en un santiamén los vaqueros pitillo, se calzó las sandalias de tiras abotinadas y salió con las llaves en la mano, de puntillas, acompañando la puerta con sigilo insonorizante. En el ascensor, se soltó la melena y se miró en el espejo del habitáculo que bajaba lentamente suspendido por dos cables de acero, se sentía como una adolescente dándose a la fuga.

Se paró en la planta baja, se abrieron las dos puertas de aluminio gris claustofóbico y una mano amplia y segura la cogió de la cintura mientras otra, del mismo individuo, le tapaba la boca. Tras las puertas del ascensor, el rellano estaba prácticamente oscuro, sus pardas retinas apenas captaban un resquicio de luz que provenía de una farola incrustada a pié de calle.
Soy yo, no te asustes...le susurraba al oído mientras ella luchaba con su lengua separando los dedos que le tapaban la boca.
Estás loco! le espetó excitadísima...
Si llegas a tardar un segundo más en bajar me encierran, seguro.
Dime que estás igual de loca por mí, le susurraba mientras se olían acariciándose frenéticamente las mejillas.
Como nos pille un vecino, el loco, será mi marido...pero ella, no dejaba de comerle los labios y él, no podía apartarse ni un milímetro de su cuerpo mientras se confesaban flojito sus miedos y su loco amor; andaban entre caricias y lametones girando en redondo por todo el pasillo del rellano intensificando el deseo con sonrisas que sellan vidas y besos de lenguas lascivas, desesperadas, buscando su escondite al final de las escaleras.

-Quieres comerte mi helado?
-Tiene la puntita de fresa?
-Sí.
-Y está relleno de nata?
-Sí, uff! así, abre la boquita, más, más, se derrite, se derrr...ya! ya!


14 comentarios:

Ricardo dijo...

Bonito relato. Me pido ser el visitante. Un beso.

Gemma dijo...

Pues no me sé su número de móvil...y además creo que ella, con las prisas, se lo dejó arriba...salió solo con las llaves, matarile...rile :D

Gracias Ricardo, besos.

Enric Pérez dijo...

He visto el piso en penumbra azul acero y las moscas revoloteando sobre la cabeza del roncante marido. "Sigilo insonorizante", expresión memorable, se definiría como un silencio atronador. ¡Qué mini más maxi! ;)

Besitos.

LOLI dijo...

Gemma!! Avisa a Ella dile que su maridose ha despertado con su ronquido y está pensando en bajar la basura!! Avisala!! Ay madre que la va a pillar...

Helado de fresa y relleno de nta mmmmmmm que rico ;)

Quiero un tesoro!! que guayyyyy ♥

Gemma dijo...

Eso es lo divertido de escribir relatos, saber qué elementos habéis imaginado. Espero que no sueñes con moscas, yo tuve un sueño muy inquietante similar a lo que describes.

Me ha gustado lo de "qué mini más maxi" da un poco de vergüenza a veces escribir lo maxi eh! pero bueno, es un pecadito mini en realidad, no? :D

Petonets.

Gemma dijo...

Jajaj, Loli...creo que vamos tarde. Hay personas que no importa que jamás hayan roto un plato, basta que tengan un solo patinazo para que los pillen.

Tal vez es el destino, quién sabe...

En cuanto encuentre el tesoro te lo mando o te aviso, hoy no he ido a la playa adecuada pero espero ir antes de terminar las vacaciones...ok? no me olvido ;D

Besos bonita.

Gemma dijo...

Tampoco te esperes gran cosa Loli, es como una concha especial, sólo eso, pero que a mí me encanta regalarlas :D

Anónimo dijo...

Gemma, yo no necesito n�mero de tel�fono porque mi tarjeta no tiene saldo. Me conformo con un duplicado de la llave del portal. Un beso. Ricardo.

Gemma dijo...

Pues si que está mal la cosa, Ricardo...menos mal que encuentras alternativas.

Un beso y feliz tarde; voy a ver una exposición de un pintor del pueblo que me gusta mucho, conozco mucha obra suya pero creo que habrán novedades; luego saldremos a cenar con unos amigos y alargaremos la noche todo lo que el cuerpo resista. Que lo pases bien.

Cuídate.

LOLI dijo...

Jajajaja,no te preocupes Gemma que a mi se me hace feliz con pequeñas cosas y sobretodo las que son gratis,como las que da la madre naturaleza ;)

MERCI GUAPISIMA.

Novicia Dalila dijo...

El helado de fresa y nata es lo estoy imaginando o es que otra vez mi mente sucia me ha traicionado???? :D:D:D:D:D:D

Un beso, Gemma

Gemma dijo...

Un helado con la puntita de fresa y todos pensando en lo mismo...no te ha traicionado tu mente sucia, he sido yo, lo confieso, manipulé tu mente.

Voy a fustigarme :D

Besos, Novi.

Hitos dijo...

Me pido uno duro de hielo, los de crema se ablandan.

Interesante texto

Gemma dijo...

Supongo que es cuestión de práctica :D

Me alegra que te haya parecido interesante, gracias.