domingo, 29 de julio de 2012

Buscando a Lionel.



Son pocos los argumentos que podrían justificar la existencia de los zoológicos.
Hace unas semanas mi sobrino me pidió que lo llevara al zoo. Le encantan los animales y los mira fascinado, se dirige a ellos espontáneamente buscando el sentido de sus vidas, intentando hallar las diferencias y semblanzas entre el rugido de un león y el rugido que él emula jugueteando detrás de las vallas. Miro a J. e intento situarme en su inopia, no seas aguafiestas me dije, intenta sorprenderte de lo que ya no te sorprendes, la realidad era más que evidente porque el único que allí rugía con carita aleonada era J.

Por qué tienen todos tanto sueño?.

Porque están cansados, acaban de regresar de la selva, sus garras de leopardo han trepado por muchos árboles y sus patas de pantera han hecho muchísimos kilómetros para llegar hasta aquí, están exhaustos...a pesar de la comedia creo que se notaba que mis molestias iban en auge porque ahora, encima, tenía que mentirle a cada paso.

Vimos el lento deambular de unas patas de jirafa, sus cuellos infinitos soportando sus instintos más que monótonos. J. se creía todas las fantasías que le iba soltando. Se detuvo enfrente de los hipopótamos que primero avistamos de lejos y que yo confundí con las rocas y de hecho, si no fuera por el hedor que en ese sector se respiraba era como estar, enfrente de un rocódromo... Los chimpancés y los gorilas completamente hastiados se habían lanzado definitivamente al aburrido bostezo, allí sentados, encima de sus coxis callosos, nos miraron con un pasotismo muy rebelador, como si nosotros, no viniésemos del mono!

Paso a paso, escuchaba mis pasos impactados sobre el pavimento gris presidiario, retumbando en mi conciencia cada vez más amaderados, de seguir a ese ritmo pronto mi nariz empezaría a crecer apinochadamente sin remedio...aguanté el tipo hasta que J. vió repetir el numerito de los delfines con la triste nómina de un par de sardinas y luego, como todavía no tuvo bastante quiso comprobar que sin un hindú con su obóe las serpientes no se desenroscan, un circuito acalorado de dos horas y media dando vueltas carcelarias con la única compensación de ver la  alegría en su rostro cada vez que identificaba a un animal que aparecía en sus cuentos...con la cantidad de especies que vuelan encima del Delta de l'Ebre o en los Aguamolls de l'Ampurdà!...con las manadas de jabalíes que cruzan esquivando los tiros de los cazadores en los bosques de casa! con la detectivesca mirada del búho acechando la roedora madrugada, con los brincos alegres del bambi cruzando lo humano del camino, con el concierto de grillos y cigarras en las noches de verano acompasados por el croar soprano de las ranas...y, tú y yo, aquí! en medio de la esclavitud más  salvaje, no me compensa aquí tu mirada, no me compensa la injusticia que intento maquillarte, no encuentro razones que justifiquen su cautiverio, no entiendo qué hacemos aquí la verdad...volvámos a casa!

Corramos tras el aleteo de las mariposas, esperemos la verde noche de las luciérnagas, cansémonos con el esfuerzo de las hormigas, construyámos un nido al pajarito que cayó de su nido y sintámos la libertad de su madre colmada de esclavitud afectiva cuando vaya a por él y lo pueda devolver a su nido. J. volvámos al paraíso!

viernes, 20 de julio de 2012

Más vale pájaro en mano...

A Richard Stoltzman,


La semana pasada el pc de casa estalló. No sé si alguna vez habéis tenido el placer de estar al lado de una fuente de alimentación cuando le dá por estallar así, en plan pirotécnico...
...bueno pues si no lo habéis experimentado lo del placer es pura ironía, "una fuente de alimentación" se alimenta de energía y cuando se cruza,  precisamente porque es una fuente no la retiene, pensad en ello, porque hay mucha gente que se instala la torre en la parte interna de la mesa dejando las piernas expuestas al susceptible derroche de energía y, es raro que se incendie, pero el severo estruendo y el haz lumínico que desprende sin prévio aviso os aseguro que pone en vilo a cientos de neuronas que empatizan con los reflejos de las piernas y claro, yo con simpatía las levanté de ipsofacto lisiándome las rodillas con el soporte metálico para el teclado que cuelga del reverso de la mesa, de la manera más insospechada por ridícula.

El incidente doméstico me propuso unas detalladas reflexiones y es que si mi silla, sin ruedas, hubiese tenido ruedas,  el conjunto de neuronas no hubiesen dominado las piernas hacia arriba sino que hubiesen activado el impulso de mis piernas hacia atrás permitiendo emigrar  con el desliz rodado que requería semejante estruendo verbenero, tres ruedas, sólo tres,  hubiesen bastado para censurar tanta simpatía refleja contra el soporte metálico.

Pensaba esto mientras dos bolsas de hielo en sendas articulaciones obraban maravillas en escasos minutos; luego desenchufé la torre de la toma de la pared, sí, ya era tarde, muy tarde, lo sé, pero es que las rodillas son las rodillas y el pc,  aunque ahora me interesara rescatar algo de trabajo chamuscado (?) (!!) (:C) antes, con los reflejos, me daba igual, vamos que si se hubiese incendiando la red eléctrica del pc quizás entonces hubiese hecho saltar los plomos desde el diferencial pero que así, después de la traca verbenera , yo, no lo toco a menos que quiera mirar, y eso es lo que quise claro, mirar...

En el cajón de las "chapuzas técnicas sin escrúpulos",  busqué un destornillador de esos pequeñitos de mango plateado y de finas puntas color gris misterio, necesito puntas de estrella... han de estar por aquí...y encontré alguna que no sé para qué servirá todavía, con la puntita redonda...los habréis visto en la tienda de algún relojero, bueno pues destornillé con éxito pero sin mérito alguno por mi parte los tornillitos de la torre con la intención de rescatar algo y mientras lo hacía, me cuestionaba el por qué en los momentos pésimos siempre tiro empecinada a creer que existen los milagros cuando jamás, he testimoniado ninguno y,  aunque tengo observado que esto,  en el fondo,  fastidia mucho más los momentos pésimos, rozando el fanatismo místico retiré minuciosamente la tapa del pc y comprobé una vez más que los datos, el trabajo de no sé cuántas tardes dominicales, no desprendía misericordia alguna, todo lo que lindaba con la fuente de alimentación quedó, vilmente chamuscado, menos mal que toda chica que no ha visto milagros sabe lo que es un pendrive y sabe también que el milagro más intelectualmente humano hubiera sido precisamente, haber guardado allí, algún dato cuando todo funcionaba con normalidad...no cayó esa breva entre otras cosas porque el antivirus creí que era lo que debía tener súper actualizado...cómo iba a imaginar que un pc estallaría como un petardo de San Juan.

Así que me dí una ducha tonta, tonta porque debajo de aquella lluvia de lavanda que relaja pensaba que quizás me daría tiempo de llegar al Media Markt,  comprar una torre y comenzar a trabajar cuanto antes y, eso hice. Entré en el folleto real del yo no soy tonto y una vez más, in situ, pude comprobar que lo que sale en los folletos cuando yo llego, ya está agotado o,  en peligro de extinción a la espera de que les entre otro pedido en los próximos diez días. Diez días!!! en definitiva,  siempre salgo de allí, sin saber cúal de las dos respuestas abnegadas de nula oferta me hacen creer que lo mío no es tontura sino gafismo...en fin...

Miré la jaula comercial y señalé uno tras una serie de absurdas comparativas que encarecían el suceso petardístico de manera fantasmal...fantasmal porque quién para terminar trabajo del despacho en casa,  va a saturar las gigas de los pc's que hay en el mercado? no me diréis que no es laboralmente, fotográficamente y lúdicamente impensable.

Así que pille uno para terminar escritos y contar historias cortas, ultrasilencioso y con la fuente de alimentación con la garantía de estar en su sano juicio y me fuí a casa.

Fue conectarlo, ver el nuevo windows...darle al play y                                                               

volver a inspirarme!!!




Volaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!



Planear...

Regresar...                                                                                         

Creer....

Imaginar lo inimaginable...

Sentir...

Proyectar...

Fragmentar...



             Equilibrar                           

Descubrir....


A mar...


Sorprenderme...


  Inmortalizar...