miércoles, 9 de julio de 2014

Cap de Creus








Uno trae la urgencia hueca y el vivir sin sueños, el acecho constante del mundo y sus derivas.

Uno está perdido en un anhelo sordo -no es deseo- de rapidez, dinero y trabajo sin aliento.

Uno llega aquí y la calma desacelera el corazón y el ánimo; Cambia el sentido de las cosas de tal forma, que esa paz se parece a la tristeza: tanta quietud, tanto silencio, tanto ritmo natural de pájaro y marea...

Las gotas afiladas de la lluvia agujerean el metálico mar que baila su clásica armonía.

Con su mudo respirar, los verdes olivares alivian las secas piedras y huelen a caricia.

El manto azul, las blancas casas, las gentes con su parsimonia y paz, por fin me envuelven y participo entonces de la naturaleza genuina de la Vida.























lunes, 19 de mayo de 2014

Los formales y el frío



Ante una puesta de sol así, me pregunto qué debieron sentir nuestros ancestros cuando una inmensa bola de fuego descendía para penetrar la tierra justo, delante de sus ojos. Tal vez, no sabían todo lo que nosotros sabemos del sol pero sin duda sabían que les proporcionaba calor y una mejor visión del paisaje y de las primitivas y primitivos pero, la primera puesta de sol, para el primer hombre y para la primera mujer, tuvo que significar muchísimo más que un simple apagón eléctrico de incuantificable envergadura psicológica al ver, cómo ésa bola de fuego penetraba en la tierra sin saber las consecuencias. Claro que, cuando se hizo de noche y contemplaron sobre un fondo negro incontables lucecitas blancas parpadeando, (imaginaros los primeros cielazos libres de contaminación desde el Big Bang), acompañadas de otro gran misterio para nosotros lunar, debieron reposar en la inmensidad del firmamento sus retinas detectivescas dilatadamente hasta el momento en que sus instintos depredadores o sexuales, convirtieran el primer mundo, en una auténtica selva de aquí te pillo aquí te mato.

La magia, antes que los griegos atribuyeran poderes divinos al sol Helios, tranquilizó a los hombres y aunque éstos ni siquiera lo sospecharan, operó como la única ciencia que podía predecir algunos fenómenos, aunque lo hizo siempre enarbolada por la superstición hasta que el hombre dejó de ser primitivo y unos cuantos siglos después, sacó su primer telescopio  para percatarse objetivamente de que el dios Helios comenzaba a ser un astro. La ciencia al despejar, corroboró muchas cosas y entre ellas, que la magia no era más que un truco, una ilusión





Como lo empieza siendo el amor.





como lo termina siendo siempre un lápiz y un papel..





Mientras comían juntos, y distantes y tensos,
ella muy lentamente y él como ensimismado,
hablaban con medida y doble parsimonia
de temas importantes y de algunos quebrantos.

Entonces como siempre, o como casi siempre,
el desvelo social condujo a la cultura.
Así que por la noche se fueron al teatro
sin tocarse un ojal, ni siquiera una uña.

Su sonrisa, la de ella,
era como una oferta, un anuncio, un esbozo.
Su mirada, la de él,
iba tomando nota de cómo eran sus ojos.

Y como a la salida soplaba un aire frío
y unos dedos muy blancos, indefensos y tristes
apenas asomaban por las sandalias de ella,
no hubo más remedio que entrar en un boliche.

Y ya que el camarero se demoraba tanto,
llegaron cautelosos hasta la confidencia.
Extra seca y sin hielo, por favor, y fumaron.
Y entre el humo, el amor era un rostro en la niebla.

En sus labios, los de él,
el silencio era espera, la noticia era el frío.
En su casa, la de ella,
halló café instantáneo y confianza y cobijo.

Una hora tan sólo de memoria y sondeos
hasta que sobrevino un silencio a dos voces.
Como cualquiera sabe, en tales circunstancias
es arduo decir algo que realmente no sobre.

Él probó: "sólo falta que me quede a dormir"
y ella también probó: "¿y por qué no te quedas?"
y él sin mirarla: "no, no me lo digas dos veces"
y ella en voz baja: "bueno, ¿y por qué no te quedas?"

Y sus labios, los de él,
se quedaron gustosos a besar sin usura.
Sus pies fríos, los de ella,
eran sólo el comienzo de la noche desnuda.

Fueron investigando, deshojando, nombrando,
proponiéndose metas, preguntando a los cuerpos.
Mientras la madrugada y los temas candentes
conciliaban el sueño que no durmieron ellos.

¿Quién hubiera previsto aquella tarde
que el amor, ese célebre informal,
se dedicara a ellos tan formales?

Mario Benedetti

lunes, 5 de mayo de 2014

Blue Moon






La infinidad del cielo azul.
Tu cepillo de dientes eléctrico.
El olor a jazmín en la terraza.
Pedales dibujando circunferencias 
hasta el fin del mundo;

El sol saliendo del mar.
Tostadas con mantequilla.
 Mi cabeza llena de champú.
Batería, 
teléfono,
café.

Tus camisas colgadas en de mis vestidos.
Una gaviota cruza elegantemente la bahía.
Mi cigarrillo en tus labios.
El pez en su pico.

Siesta en la playa
cena sin corbatas
Partida de póquer
Escalera de color a juego con mi espalda
Aftersun
Escote barco
Tu rostro bajo las estrellas
Más aftersun


Tus manos en mi cintura
Tramposo!
No sabes farolear...
Y tú levantas las cejas 
cuando tienes algo bueno entre manos.
Más mar,
Más,
Más,
Ahora te tengo a ti

Cuerpo a proa
Tiras el ancla
labio a labio
Beso 
largo
Mar, 
más Mar


Un par de franceses 
insisten en poner su velero encima de las rocas.
Vous parlez français?
Dos orillas.
En la radio suena 
Blue Moon 


Sudor en tu frente
111 fragmentos de Ruskin 
como otro prólogo
me miras
Autopista
Silencio
Blue Moon.....



martes, 22 de abril de 2014

Miravet


La Ribera del Ebro, es una extraordinaria comarca de Cataluña situada en la provincia de Tarragona. Actualmente se encuentra dividida en catorce municipios.  Miravet,  por su cautivadora belleza y su interés cultural me pide no sólo que la sitúe a la vista sino que además os invite a descubrirla.
Para acudir hay dos opciones, en coche atravesando el río desde el Paso de Barca debidamente señalizado desde la carretera que habréis seguido desde Tortosa o desde Lérida, o bien podéis llegar en coche desde Móra d'Ebre o el Pinell del Brai.


El Paso de Barca es el último transbordador original que todavía funciona sin motor en el río Ebro y está al alcance de cualquiera pero eso sí, hay que tener en cuenta que no estamos hablando de un puente abierto las veinticuatro horas del día, se trata de un transbordador y como tal  funciona con la experta pericia de un barquero con su horario laboral que normalmente concluye a las siete de la tarde.


"Dejarse llevar" por un llagut sin motor, impulsados únicamente por la corriente fluvial y con la plena confianza de que todo está bajo control es una sensación que vale la pena experimentar... 



Desde el otro lado del río y después de desembarcar, circulé durante un par de minutos para descubrir la primera perspectiva del pueblo desde el  Pas de Barca, impactante por su belleza y es que Miravet, literalmente, emerge de las profundas aguas fluviales a través de una roca rojiza. La luz de la tarde se desploma desde el cielo como una verdadera obra de arte. 


Desembarqué una deliciosa tarde del mes de abril, apenas hace unos días, el aire conmovía ligeramente el paisaje y los reflejos en el río se agrietaban con las pátinas primaverales y sus versos carótidos.
De repente recordé que me encontraba frente a uno de los escenarios de la guerra civil española, donde tuvo lugar, la famosa batalla del Ebro y, casi me pareció un imposible, imaginar por encima y a través del paisaje una guerra, una miserable y espantosa guerra civil en la que un vecino apunta y dispara a otro vecino en medio de un lugar, extasiado de paz, de tranquilidad, de vitalidad y de energía verde, positivamente verde. La Iglesia Vieja, de estilo renacentista construida en el siglo XVI, es uno de los lugares en los que todavía se pueden observar el paso de las bombas derivadas de la batalla, una de ellas atravesó la cúpula. Se construyó entre los años 1565 y 1585 por la orden del hospital (sanjoanistes) sobre la antigua mezquita del castillo, ocupada por los árabes durante casi cuatrocientos años.



Al-Muravit es el nombre con el que designaron los árabes a esta villa tarragonesa, emplazada en el margen derecho del río Ebro. Miravet, conserva importantes vestigios como la aljama o consejo del pueblo, que se encuentra adosada a la iglesia, el astillero fluvial (siglos XI-XII), el antiguo molino de aceite, el castillo y la iglesia y sus calles porchadas.

La Iglesia Vieja impresiona por ser un conjunto equilibrado que en muchos aspectos recuerda la obra original de Brunelleschi, conserva en buen estado la cúpula, el crucero y un altar original del templo románico del castillo, considerado una pieza clave que encierra un gran simbolismo místico. Destinada actualmente a usos culturales, en ella se pueden visitar diferentes exposiciones correspondientes a la cerámica miravetana, la ruta del temple y la batalla del Ebro en imágenes. 



Miravet es una "fiesta para los ojos", un estímulo y lugar de inspiración y de trabajo elegido por pintores, cito especialmente a Joaquim Mir ya que gracias a uno de sus cuadros, despertó en mí la curiosidad de conocer esta villa.

Joaquim Mir














El Castillo de Miravet es de origen andalusí fue transformado y ampliado por los caballeros templarios. Éstos lo reformaron creando un castillo convento (siglo XII). Es una mezcla de estilos islámico, bizantino y cisterciense. El estilo del castillo corresponde al románico tardío y al gótico de transición. Dispone de salas para la autosuficiencia del castillo: almacén, bodega, cocina, iglesia...

Si has llegado hasta aquí, se te habrá hecho tarde ya para volver por el Pas de Barca! no tienes más remedio pues que dárle al contacto y coger una sinuosa carretera de cepas que te llevará hasta el Pinell del Brai, allí podrás visitar la Catedral del Vino, se trata de un magnífico edificio modernista creado por César Martinell, discípulo de Antoni Gaudí, actualmente gestionado por la Bodega Pagos de Híbera que, a parte de elaborar allí sus vinos, realizan visitas turísticas por sus instalaciones mediante audioguías donde podrás descubrir el túnel de aromas" y ya puestos, por el mismo precio, te invitarán a una cata.              

lunes, 7 de abril de 2014

El velo de mármol

Giovanni Strazza


Strazza

Rafaello Monti


Izquierda a derecha Giovanni Maria Benzoni y Raffaello Monti


Antonio Corradini 




Giuseppe Sanmartino



Fidias, escultor, arquitecto y pintor alabado desde la antigua Grecia, fue el percusor de esta técnica con la que consiguió superponer una imagen de mármol encima de otra, ya que se trata de una misma pieza. Es la técnica del paño mojado: tacto, sensibilidad, transparencia y perfección.   


viernes, 28 de marzo de 2014

Teoría de una conspiración

Si alguien alguna vez me preguntara de dónde pienso que viene el bien y el mal, no diría que de Dios, que ya es sabido; por inconformismo más que por originalidad, buscaría la responsabilidad del bien y del mal en nosotros mismos, en nuestra propia naturaleza. De entrada se me ocurre que respiramos oxígeno (aire bueno) y lo transformamos en anhídrido carbónico (aire malo) y para más enjundia, lo expulsamos.

De todo este aire malo que circula por la atmósfera a nadie se le ocurre hacer así, por las buenas y valga la redundancia, algo bueno. Nadie ha sido capaz de inventar por ejemplo, un coche que circule con anhídrido carbónico y lo transforme durante la combustión en oxígeno: aire bueno que iría del tubo de escape a la atmósfera.

Este hipotético y os avanzo, experimento fallido por imposible,  de ser viable, generaría una cadena de bondades humanas, enfocadas a  preservar la vida y sobre todo la salud ambiental y por ende social, pero amigos, ocurre lo contrario, ocurre que con el petróleo y sus derivados, todos ellos materiales malos, se los estima porque son notablemente rentables(!) , tanto es así, que si alguien intentó la carburación eléctrica todavía sigue en la cola, no en la cabeza.

La teoría del mal no es proporcional a la teoría del bien, tengo la impresión de que defender la primera es mucho peor que la segunda, pero sin embargo, la primera siempre será más defendida que la segunda, y aún así, somos capaces de sobrevivir.

Hablando de mejores y de peores, de malos y buenos, del bien y del mal...la envidia, explota en el aire y este mal que se extiende, no sólo nos hace humanos, no sólo se defiende la envidia con esta causa, sino que además corrobora que el mal prolifera más que el bien, en este asunto de la envidia por ejemplo, aún siendo la envidia una mala explotación del bien, porque surge del bien o de la prosperidad de alguien, los envidiosos no dudan en atacar ese bien para transformarlo en el mal, los hay que además se molestan en señalarlo, en retratarlo en victimizar su indolencia hasta el punto de convertir lo bueno en un forúnculo.

Tendemos a transformar el bien en mal y no al revés. Y me pregunto por qué?

Los que  no soportan el bien ajeno, incriminan la virtuosidad, la vocación, la belleza,  la palabra, la educación o la inteligencia. Todo el mundo aspira a corregir el mundo, pero nadie o casi nadie aspira a corregirse a sí mismo, como os digo, es pecado la perfección y es pecado la excesiva bondad.

Creyendo que el bien es la perfección, lo incorregible, piensan que esa perfección, es un estado moral o mental superior al suyo, y no, eso molesta sobremanera...porque para ser real, para ser creíble y no resultar repelente o diana de envidias, has de ser o poseer como mínimo,  el mismo tamaño de pene, el mismo sueldo, la misma casa y los mismos pelos de maruja, esto es real, porque de no ser así,  indagarán otras partes de tu anatomía buscando el mal, y si no lo encuentran en tu cuerpo lo buscarán en tu personalidad, en tu educación, en tu tranquilidad...en definitiva has de poseer el mismo mal que ellos o ellas poseen y si encuentran uno peor, se lo quedan...

Nadie se enamora de la perfección, sólo los artistas o los eruditos son capaces de amar la perfección, porque la perfección mundana y callejera, no existe y de existir sería átona, amorfa, plana, sin error, sin maldad, sin mácula, porque no transmite nada, nada humano en lo que los humanos se puedan identificar, y obren, como se espera que obren, paradójicamente, desde la compasión, el ser humano hace el mal porque necesita sentir compasión. El mal, el dolor, la injusticia, la enfermedad o la muerte, incluso la envidia, al final, lo que reclaman es, su compasión, de otro modo, parecerían psicópatas...

miércoles, 22 de enero de 2014

De la historia interminable ;-)


Bastián le enseñó al León la inscripción del reverso de la alhaja -¿Qué significa?- preguntó.

“Haz lo que quieras”.

Eso quiere decir que puedo hacer lo que me dé la gana?

El rostro de Graógraman pareció de pronto terriblemente serio y sus ojos comenzaron a arder.

No.- dijo con voz profunda y retumbante. Quiere decir que debes hacer tu verdadera voluntad. Y no hay nada más difícil.

¿Mi verdadera voluntad?- repitió Bastián impresionado -¿Qué es eso?

Es tu secreto más profundo, que no conoces.

¿Cómo puedo descubrirlo entonces?

Siguiendo el camino de los deseos, de uno a otro, hasta llegar al último. Este camino te conducirá a tu verdadera voluntad.

No me parece muy difícil – opinó Bastián.

Es el más peligroso de todos los caminos- dijo el León.

¿Por qué? – preguntó Bastián – Yo no tengo miedo.

No se trata de eso- retumbó Graógraman- Ese camino exige la mayor autenticidad y atención, porque en ningún otro es tan fácil perderse para siempre.





Michael Ende.

viernes, 3 de enero de 2014

Mi primer beso



El edificio seguía intacto, de ladrillo visto, la misma puerta metálica color gris plomo y las mismas rejas. Todavía no estaba dentro y todo me evocaba su olor. Cerré los ojos un instante, como saboreando aquellos años de perfumes perennes y no me demoré más, crucé la puerta metálica y pisé un caminito hecho con piedras de río que delimitaban un césped que antes no existía, me pregunté si sería artificial pero enseguida un hormiguero me sacó de dudas...subí tres peldaños, crucé la puerta de madera mirando de reojo el patio, las canastas, las porterías e inevitablemente me vinieron a la mente, Epi y sus discípulos...me refiero a Román, que de los chicos, era el más alto de la clase y el que solía meter triples.

A medida que me acercaba a la clase, mis latidos se aceleraban por el pasillo deshabitado, aún así, choqué de frente con el candor de la adolescencia y dejé que se filtrara por todos los poros de mi piel.
La puerta de nuestra clase estaba abierta, pasé y comprobé con desilusión que todo el mobiliario era nuevo, los pupitres fueron substituidos por mesas de dos plazas, la madera maciza se había transformado en una especie de tablero contrachapado con acabado verde manzana mate ahora dispuestas en ocho hileras de dos asientos cada una. La mesa del profesor, permanecía en el mismo lugar, al fondo de la sala, junto a la gran pizarra que ocupaba casi toda la pared. La distribución de la sala, desde luego, no daba para más...tras los ventanales, la misma vista parcial del patio que lindaba con el colegio donde cursé la EGB.

Con el tiempo, las paredes se actualizan como los pensamientos de los que las habitan, reflexioné. Busqué mi sitio y el suyo y me emocioné al escuchar entre las paredes ahora anárquicas y ateas los ecos de las clases de historia de Don Berastegui y no exagero, si digo que se me erizó la piel al recordar al profe de química escribiendo las fórmulas en la pizarra, empezando la escritura de izquierda a derecha, del final de la fórmula al principio y no al revés como los occidentales mientras iba insistiendo en el método redox que tanto tuve que descifrar con semejante erudito dando clases...fui incapaz de recordar en qué consistía exactamente aquel experimento con una pila de petaca, unos cables, y un ventilador desvallestado...al final vimos luces de colores pero no recuerdo qué intentó demostrar...pero bueno, aprobé, aunque se me haya olvidado por qué aprobé...
Recobré las esencias: las conversaciones entre compañeros y su sonrisa, su aburrimiento en religión, sus miradas, su pelo negro y brillante, su tez ligeramente morena, sus profundos ojos marrones grandes como dos avellanas, sus labios mas bien finos y sus notitas de papel cuadriculado circulando de pupitre en pupitre en forma de barco, de pajarita, de avión o de submarino hasta llegar a mi pupitre... su reclamo más insistente era: "cuándo vas a decirme que sí?" me parecía imposible disimular y lo cierto es que aguanté hasta el tercer trimestre, momento en el cual aprovechó el timbre del cambio de aulas para pedirme tarde de cine,

"Carpe Diem?", y yo le pregunté..."El club de los poetas muertos?", "¿ya la has visto?" "No" "¿y cómo sabes que sale esta frase?", "porque soy tu chica?" le afirmé preguntando porque siempre es más femenino aunque sentí que me anestesiaba sin haber pisado la universidad y estar facultado para ello.... "desde cuándo?" " desde la primera pajarita o desde el primer submarino...o quizá fue aquel avión? y de repente me cogió, me cogió de la cintura y empezó a cantar flojito...


 En aquel instante la ingravidez mantuvo nuestros cuerpos en suspensión, fuera del aula, por encima del aula, no importaba dónde...importaban sus manos que buscaron mi cintura y me recogían hacia él, me apretó contra su cuerpo...yo debí apartarme pero cómo hacerlo si era la primera vez que estábamos tan cerca y además hacía que me sintiera como un misil cayendo en picado o como un cohete disparado al universo, miles de cosquillas fluían con los átomos amorosos y sus mejillas, ardían, su cuello desprendía aquel olor de colonia floja pero verdaderamente fresca y nuestros labios se emanciparon para esbozar una especie de primer beso que se podía confundir con un roce de labios de lado a lado, sensual, y tan sumamente excitante que tuvimos que repetirlo otra vez y otra...lo sentí ausente del mundo, de los pasillos, de los timbres, tan sólo podía sentir su cuerpo, su respiración, su pelo entre mis manos, sus labios en mi boca, y ese susurrar de cosas grandes como que se sentía feliz.
El profesor, de repente apareció como el enemigo y nos pidió que entráramos en la clase. Cuando terminó la primera lección, nos citó a su despacho para seguir aleccionándonos...os advierto que como vuestras notas se resientan informaré a vuestros padres inmediatamente, yo asentí con la cabeza y lo miré como si el suelo estuviese fregado, entonces prosiguió con la mirada puesta en él...como vuelvas a besarla dentro de este instituto, os expulsaré a los dos.

Ese día, por la tarde, después de hacer los deberes fuimos como locos al cine.