Detesto la política porque me satura la mente tanta manipulación. Interés. Intereses. Dividendos. Estoy harta del catalán como tema político y de los catalanes como tema de manipulación. Estoy saturada de tanto español y de tanto españolismo fictício. Este malestar que se respira entre catalanes y no catalanes tan sólo me inspira una cosa que jamás pensé que podría llegar a pensar, no tiene sentido ningún voto en esta democracia nuestra tan sumamente demacrada. Quiero un dictador, un dictador que se cargue la imperfecta y corrupta democracia española. Estoy cansada de la eterna ira contra los catalanes, españoles de segunda por defender una lengua propia cuando nosotros siempre hemos escrito y hablado la lengua nacional antes de que nos fuera impuesta por el régimen franquista. Lo que hizo el alcalde de Badalona es vergonzoso desde mi punto de vista como catalana adscrita al territorio español y simpatizante cultural de España, mi país, tal y como figura en mi DNI y pasapor...