domingo, 30 de enero de 2011

De la cuna al mar


A primera hora de la tarde de un miércoles deliciosamente primaveral, mi madre estaba inmersa en una apacible siesta cuando de repente, dándome yo por gestada la desperté alegremente; enseguida supo que me personificaba de forma inminente. Tuvo el tiempo justo de telefonear a mi padre y de alcanzar la clínica en taxi. Por suerte vivíamos a cuatro manzanas de la clínica. La comadrona, que era la misma que asistió a mi madre en el parto de mi hermana mayor no daba crédito de mi urgencia por conocerla. 

Jamás entenderé como me pude presentar de una forma tan indiscreta a este mundo. Mi madre que siempre ha sido muy sufrida, no alarmó a mi padre cuando lo llamó al despacho y él, convencido de que tardaría en nacer otras doce horas como su primera hija, se detuvo a buscar a mis abuelos; cuando llegaron, el turrón,  ya estaba servido y las presentaciones fueron inmortalizadas.

Mi abuelo gran aficionado a hacer películas, grabó todas las etapas de nuestra vida. Y ahí estoy yo de bebé sin soltar teta, y mis primeros pasos, mi primer pastel, mis primeros Reyes, mis primeros bautizos...sí, así en plural, porque fueron dos bautizos en realidad. El primero fue como Dios manda: sacramental, además mi abuelo fue mi padrino y él mismo me nombró; de no haber sido así según mi madre ahora tendría nombre de flor, esa flor que sus pétalos han resuelto alguna duda amorosa como un juego de azar.  

Él y yo siempre tuvimos un magnetismo muy especial, tal vez  lo sintió en aquel instante en el que supo lo decidida que vine a este mundo. Una parte de su esencia se quedó amalgamada a mi ser y  el eco de sus palabras, -de aliento y de sosiego- regresan a mi mente en los momentos más tristes inconscientemente. Lo recuerdo mucho. Su enfermedad marcó mi adolescencia e hizo de nuestra relación un universo único fuera del tiempo, de la tierra y del cielo. El tiempo para él desde que cayó sentado para siempre jamás se detuvo, y los minutos, perdieron toda la existencialidad, la tierra era para los que se podían mover, y el cielo, para los que deseaban morir. 


Ojalá pudiera volver a sentir un abrazo suyo o su penetrable mirada sujetándome en los abruptos pasajes de la vida; y su olor!, su olor era lo que más me gustaba sentir de él cuando estábamos  en silencio. Era fácil que los domingos a primera hora de la mañana lo afeitara a brocha y a cuchilla tras los grandes ventanales del salón, mientras él  paralíticamente sentado en su butaca deseaba que terminara cuanto antes para que me sentara en sus rodillas y dejara mi cabeza acurrucada en su hombro. En esa postura, con mis dedos repasaba la piel finísima de su tez buscando la perfección o impefección del afeitado y él, mientras, me preguntaba cómo me había ido la semana en el instituto.  Su enfermedad era tan triste que lo hacía llorar cuando le decía que estaba sacando buenas notas, y aunque casi no podía apretaba la mandíbula convirtiendo el gesto en un pulso para contener las lágrimas. 


Nuestro diálogo siempre fue sumamente respetuoso, en realidad echo mucho de menos ese tono tan especial y único, y es que la gente hoy, ya no se habla así; recuerdo por ejemplo que jamás nos levantábamos de la mesa sin pedir permiso...esos gestos que han caído tan en desuso en realidad eran muestras de respeto pero también de una inmensa ternura, creo que pocos comprendieron ese sentido, la importancia de estar todos reunidos en la mesa con la tele apagada y hablando, ese momento del día en el que la familia coincide y tiene el placer de compartir los asuntos profesionales, escolares, o personales....era tierno el gesto de excusarse, era como lamentar dejar ese instante para acudir a otras tareas. Hoy sucede todo lo contrario, se escucha el telediario como si las vidas ajenas y los sucesos mundiales fueran más importantes que los de la propia familia y cuando los niños se levantan dejando el plato a medias, algunos no se dan ni cuenta de que la silla ha quedado vacía. Tempus fugit...es irrecuperable.


Hacían una gran pareja él y mi abuela, me gustaría volver a verlos pasear  al lado del mar, en aquellas playas que nos han visto crecer con ellos; nacer con ellos... por eso mi segundo bautizo tuvo tanto que ver con él también.

Un día soleado de julio, apenas tenía yo dos meses,  me cogió en brazos y me sumergió completamente en el mar mediterráneo; mi primera apnea de salitre, desde entonces mi vida ha regresado año tras año a esa playa, a sus gentes y a ese mar....


Crecí en los mares del pintoresco Cadaqués; los descubrí navegando, de milla a nudo, palmo a palmo, cuerpo a cuerpo, de la Tramuntana a la calma, del cobalto al turquesa...lunas tuneando noches plateadas, de niña a mujer, de la Sardana al ron cremat, del Carnaval a San Juan, del Santo a las doce campanadas, uva a uva, beso!, mi primer beso y luego....beso a beso, del surrealismo al pincel, del pincel al sueño, del sueño a mi vida, que fue su sueño hecho realidad.

Hoy escribo después de mi tercer bautizo, como ya no está lo haré sin él; es agosto, y estoy en una playa de aguas turquesas. Me acabo de separar de mi marido, del amor de mi vida, al que por algún motivo dejé de amar pero no de querer, lo querré toda mi vida, él lo sabe y  yo lo sé, es recíproco, pero como decía  ya no es con quien quiero acostarme ni amanecer, quiero dormir sola, muchas, muchas lunas, y sentirme libre como ahora, nada me ata, nada me oprime, nada se me cuestiona, como, cuando tengo hambre y duermo, cuando el sueño me vence, como decía Sabina "yo no quiero un amor de invernadero, con recibos y escena de un sofá..." qué gran canción para ahora, para hoy, para éstos momentos...supongo que se me pasará semejante derroche de libertad cuando empiece a sentir que estoy sola, pero no sé....estar sola es algo muy necesario y vital para mí, ahora mismo.


Como decía, el mar me llama de una forma sensual, excitante e ingrávica, me he levantado decidida como el día que nací  y hoy voy a bajar, -así lo precisa mi tercer bautizo-  con oxígeno embotellado. 

Mientras bajaba siguiendo la cuerda del ancla sentí un miedo ineludible por momentos, no me hacía ninguna gracia depender del oxígeno ni de las atmósferas, pero poco a poco supe dominar mi mente y aplacar el miedo en las frías aguas y apenas recordé las morenas y los pulpos gigantes cuando me dejé seducir por las estrellas de mar, los corales, las bandadas de peces asutadizos y la flora maravillosa de los fondos; me fijé en el sugerente movimiento de un pez y para acompasar mi cuerpo hacia un punto total de relajamiento repetí su gesto ondulante lentamente impulsando la cintura y juntando las piernas como la cola del pez. 


Gocé al mirar hacia arriba, en ese momento en el que aún podía ver como los rayos del sol penetraban celestialmente la superficie,  sentía mi respiración, cada vez más resignada, más adecuada. Solté la mano del experto, le levanté mi pulgar para tranquilizarlo y flipé....sí flipé aunque no perdí de vista mi sonajero, de la emoción lo hubiese fundido a diestro y siniestro. No podía gritar y necesitaba gritar....Yuuuujuuu!!!! qué sensualidad más brutal!!!, de repente mis piernas parecían cubrirse de escatas, y floté ingrávicamente del derecho y del revés...........onduleante y volteante, desde los pies hasta los hombros, bailé en aquellos fondos sintiendo la presión de los dedos del mar en mi piel, recordándome con su tacto mi existencial vulnerabilidad. 


Grutas y cuevas submarinas creando un mundo donde el silencio es casi total. Ya no es, únicamente sentir la ingravidez es sentir que el movimiento no tiene sonido, la vida es sorda, limitadamente es una realidad que desestresa, pero a la larga sería una crueldad.

Aunque fue absolutamente maravilloso creo que no lo volveré a repetir, siento tanta pasión por el mar como respeto, y en el fondo algo me dice que no debo volver a bajar. Es genial la sensación pero a la vez imponente. Sé que a él le hubiera gustado bailar conmigo allí en el fondo predilecto y tal vez sucedió, porque como ya he dicho su ser está mezclado con el mío. 


17 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

Gracias por compartir todas estas cosas, Gemma.
Que diferentes han sido nuestras vidas. Desde el primer asomo a la vida hasta ahora... Y sin embargo, compartimos el amor por el mar. Esa transformación que se produce por dentro cuando lo contemplamos, cuando lo sentimos....
Mi nacimiento, sin llegar a ser como el de mi adosado, que su madre se puso de parto mientras su padre veía un partido de futbol en el bar con los amigos y que cuando le avisaron - no tenían teléfono - lo único que se le ocurrió fue decir: "Joer, que se espere a que termine el partido".... :S, bueno, el mío fue más entrañable, a pesar de los dos días que me aguantaron dentro hasta que la comadrona que tocaba entrase de turno, y aunque no hubo vídeo, me lo sé de memoria, por las veces que mi madre nos lo ha contado a mí y a mis hijos. Sé que fui amada desde el primer momento en que me vieron. Desde antes incluso.
Mis abuelos no estaban ni tan cerca ni tan unidos, pero después he sabido disfrutar de ellos. Más después de muertos que antes, y guardo en la memoria momentos fantásticos compartidos, aunque yo los rememore más vívidamente después de perderles...
Mi bautismo en el mar fue en Galicia y en brazos de mi padre. Él me enseñó a amarlo, él me enseñó a nadar sin miedo. Me enseñó a bucear, a pescar con red, a tirarme de cabeza, a andar por las rocas sin hacerme daño....
Me alegra que hayas alcanzado por fin esa libertad que necesitabas. Incluso en eso hemos evolucionado en dirección contraria. Yo ahora me siento mejor que nunca con quien duerme conmigo, con quien se despierta a mi lado. Es amor, es pasión, es amistad... Por fin sé lo que se siente teniendo al lado a alguien que aglutina en sí mismo todas esas facetas... Presiento una madurez feliz, en compañía y sintiéndome amada y deseada en la misma proporción....
Espero a ese "milagro" :D

Un beso

Gemma dijo...

Querida Novi,

Es normal que aún teniendo vidas distintas compartamos muchos sentimientos parecidos, incluso experiencias.

Yo empecé muy joven con él, lo conocí recién cumplidos los catorce y hemos pasado una vida juntos, hemos cruzado muchísimas etapas, años fantásticos y otros realmente insípidos. Todo tiene un final y a veces ese final es feliz. Yo preferí que lo fuera y decidí que era mejor romper antes de que todo se acabara; nos quedó un gran cariño y amistad, para mí es lo mejor que nos pudo pasar, conservarla. De haber continuado tal vez no hubiésemos podido rescatar ni eso.

No me veo sola, de hecho no lo estoy, tengo una vida independiente pero ahora mismo me siento muy bien. Pienso que mi pareja al haber pasado por una situación igual que la mía entiende mis necesidades y comprende esa libertad de la que hablo. Hay muchos tipos de amor que llenan una vida, muchas maneras de amar, la convencional no pienso que tenga que ser la más perfecta ni adecuada para todo el mundo.

Yo me alegro mucho de que hayas encontrado el equilibrio y la serenidad al lado de tu adosado, que hayas superado situaciones extremas como todas las parejas y que los dos después de eso hayáis sospesado la situación y sentido que lo vuestro es para envejecer juntos. Sé lo que sientes porque después de doce años de novios, cuando me casé, me casé sintiendo eso y es precioso Novi, ojalá sea así.

Yo lo intenté, me pasé dos años buscando la forma de recuperar ese sentimiento y no lo conseguí, es como un hermano para mí, haría lo mismo que por un hermano...cuando te dices esto, sabes que ya nunca podrás amanecer con él en la misma cama.

Gracias a ti, por compartir esos trocitos de tu vida que me guardo con mucho cariño en el corazón.

Un beso muy fuerte y buen comienzo de semana.

aus dijo...

Esa costa y ese mar están muy ligados a tí, Gemma, y según lo cuentas son parte de ti. No es lo mismo visitar un sitio tan bonito como ese trozo de Mediterráneo que vivirlo y sentirlo de esa manera. Todos tenemos o deberíamos tener un lugar sagrado, un sitio propio para reencontrarnos con nuestro pasado, con nuestros orígenes, o para distanciarnos y descansar de nuestro presente cuando lo necesitemos.

Has interiorizado el pisaje de Cadaqués, ahora puedo sentirlo también más mío, sin conocerlo.

Besos, Gemma.

Ricardo dijo...

Gemma, sin ningún género de duda, escribes como los ángeles. A pesar de mi poca capacidad para entender algunas cosas, he entendido con rapidez que eres una mujer valiente, ya que continuar como estabas es lo que muchas personas hacen y el resultado no es nada bueno. Conozco bastantes casos.
Tu educación se corresponde muchísimo mas con mi edad que con la tuya y todavía hoy, en mi casa, está prohibido poner la televisión a la hora de las comidas y, a pesar de estar en desuso, algunos se suman a la tertulia. Al menos eso dicen.
Mi nacimiento, en época antidiluviana, fue complicado según me contaron. El encargado de ayudarme a salir era un primo de mi madre y parece ser que yo salí sin llorar y, por tanto, sin respirar; salieron corriendo al patio de la casa de mi pueblo y me metieron en un tinajón que estaba lleno de carámbano -era un 1 de febrero-, por lo que no me quedó mas remedio que ponerme a "cantar" o no haber disfrutado y penado lo que he tenido y tengo por vida.
Me gusta el mar, pero yo disfruto mas tierra adentro. Encuentro a mis amigos de hace tiempo disfrutando con la solana de mi tierra. Hoy no soy capaz de describir lo que siento cuando nos juntamos en la umbría, bajo una higuera a recordar viejos tiempos, hablar de política y mujeres. Sin embargo, desde hace algunos años me toca playearme unos días. Este año se están empeñando que visite la nieve, pero conmigo no podrán.
Todavía me da un cierto corte contar cosas que en otra persona veo normal y hasta psicológicamente bueno.
Me encantaría dejar en las personas que quiero la misma huella que dejó en tí tu abuelo. Gemma, hoy el beso va acompañado de un par de abrazos.

María dijo...

No sé que me ha impresionado más, GEMMA

si tu relato contando la intensa y profunda relación que te unió a tu abuelo, tu bautismo de salitre y mar o la preciosidad que es el primer vídeo. El segundo, el de San Pedro, tiene unas imágenes y una letra que me encantan, pero el que lo recita, lo mata ...lo siento :-)

Verás, siempre que te leeo sobre tu abuelo, me traes a la mente a mi padre. Alguna vez has hecho incluso, que me asome alguna lagrima -hoy no, no te preocupes- siento que en tu vida y en la mía, ambos fueron como los pilares sobre los que crecimos. Casi todo lo que cuentas de tu abuelo, podría estrapolarlo a lo que yo viví, sentí y tuve con mi padre. También yo le afeitaba a veces, olía su Aftershave, recuerdo que se llama Floid, súper fuerte... me encantaba. Me encantaba esnifar ese olor... es que yo, casi lo esnifaba :)) y también como tú, me acurrucaba entre sus brazos Mmmmmmm GEMMA...¡¡ no sabe cuantísimo extraño eso !!... También él como a ti tu abuelo, me enseñó a amar y a vivir el mar... siempre le decía que era un lobo de mar, de tierra a dentro.

A diferencia de ti, nosotros nacimos tierra a dentro, pero por una extraña razón el mar siempre ha ejercido una atracción irresistible en mi vida. Tú mar es el Mediterráneo, el mío el Atlántico, siempre ha sido el Atlántico. Seguramente por ello, ahora vivo cerquita de él.

A veces digo que él y la música me lo curan todo, porque es así. No es que me guste, estar sobre él, dentro de él, al lado de él, de la forma que sea, pero cerca de él... es que es verdad, que además es mi mejor medicina. Cuando estoy en mis momentos bajos, o me siento asfixiada, me escapo... literalmente me escapo a su orilla... a veces, ni digo nada y me voy... a su lado, me siento sobre una roca ( tengo mi roca) y sentada allí, se me pasa todo. Me encanta navegar, es algo que siempre será mi sueño imposible. Lo he hecho a veces y por eso sé lo que se siente, pero mucho menos de lo que me gustaría.

También he probado el buceo y como con la escalada, he sentido como tú un gran respeto. Bueno en realidad, yo he sentido un miedo terrible, son dos cosas que me apasiona ver como lo viven otros, mi hermano por ejemplo, pero yo no puedo con ello. Bajo el agua, es demasiada la angustia que siento, igual que colgada en la montaña, seguramente porque no tengo la preparación física necesaria para luchar con ellos. Mis recuerdos de las veces que lo he hecho son realmente terribles, así que sé que no volveré a probarlo, pero me encanta haberlo hecho y admiro enormemente a los que lo disfrutan, pero yo no puedo.

En fin GEMMA, te podría escribir un verdadero testamento, pero no quiero aburrirte más. Nunca podría quitarle el brillo a tu relato, porque es realmente bonito y un gustazo leerte. Creo que te dejo clarísimo con mis palabras, que has hecho que lo sienta más mío de lo que imaginas, así que... mil gracias...me voy oliendo a mar de tu casa..sé, que tendré un gran día gracias a ti:-)

No me voy sin decirte que el primer video es una pasada, me encanta todo... música e imágenes ¿no serás tú una de las que sales en él verdad? podrías perfectamente :-)

Lo dicho y no me canso, gracias querida GEMMA.

Un beso muy muy grande y feliz día, bonita.

Y más de los mismo para todos:-)

panterablanca dijo...

Joer, Gemma, qué bonito, casi me han dado ganas de aplaudir cuando he perminado de leer tu sensual post. Precioso, precioso.
Fíjate que a mí el mar me encanta, incluso estoy convencida de que en otra vida fui un pirata, en serio, pero... no sé nadar. Supongo que si de pequeña hubiera habido piscina en mi pueblo, ahora sabría, pero no la había, y cuando por fin la hubo, hice un cursillo. Yo tenía quince años y el monitor que me tocó, seguramente demasiado poca psicología. El caso es que hizo que le cogiera terror al agua. No lo he vuelto a intentar.
También quería decirte que has tenido mucha suerte pudiendo conocer a tus abuelos. Cuando yo nací ya estaban todos muertos menos mi abuela paterna, que murió cuando yo tenía tres meses. No pude disfrutar de ninguno de ellos.
No estoy de acuerdo en que necesariamente cuando empiezas a pensar que te estás acostando con alguien que en vez de parecer tu pareja, parece tu hermano, sea hora de dejarlo. A mí me pasó, estuve mucho tiempo pensando eso, sin embargo, después de muchos años de vivir sin pasión alguna, la hemos recuperado. Ahora mismo, parece que estemos de luna de miel otra vez. Espero que dure.
Besos selváticos.

ATB dijo...

No soy muy de mar. En las piscinas me desenvuelvo bien pero en la playa nunca paso del ombligo para arriba. No me gusta la arena, el sabor del agua salada, las medusas, las piedras del fondo... No me fio con tanta agua sin borde pa agarrarse ni ná :-)

Nací en Extremadura, aquí me quedé y aquí sobrevivo. Eso marca más bien para lo seco. Mi luz es otra muy diferente y mis paisajes también.

Sin embargo, una vez llegué a Cadaqués y comprobé que lo de la luz mágica era verdad. Es exactamente la misma luz que desprende tu ralato. Gracias. Un beso.

Gemma dijo...

AUS, lo has descrito de tal forma que has suscitado en mí el interés por saber dónde está el tuyo :D

Apostaría algo a que no anda muy lejos del mar...esos momentos son muy necesarios, espero que sí, que tengas tu lugar sagrado.

Lo de "sagrado" nunca me lo había planteado así y creo que has dado con la palabra perfecta.

Besos salados rumbo al Carnaval, sin prisa pero sin pausa :D

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RICARDO, vaya susto para tu madre hasta que no oyó tu llanto...y tú tan tranquilamente dentro del tinajón :D menos mal que te decidiste porque de no ser así ahora no podría darte veinte abrazos y tres besos...y no te creas que he obviado detalles importantes, quédate un poquito más, hasta la hora cenicienta que cambiaremos un día normal por uno muy alegre. Gracias por tu amabilidad y por seguir mi vida a trocitos, aunque no te creas, no siempre me gusta o me apetece hablar de mí, lo iré intercalando con otras cositas para no aburrirme yo misma :D

Ya falta poquito!!!

Hoy precisamente es el cumpleaños de mi prima y el sábado pasado mi abuela cumplió 90 añazos!!! qué te parece? impresionante! y está como un tren :D se lo digo siempre porque conoció a mi abuelo dentro de un tranvía, casualidades de la vida... se encontraron en un baile una semana después de aquel cruce de miradas...

Sigues aquí?

tres minutos y seré la primera jajaj


FELIZZZZ CUMPLEAÑOS RICARDO!!!!!

UN BESAZO, Y TE DESEO ESO, QUE TE QUIERAN TANTO COMO YO A MI ABUELO.

Y SALUD!!! QUE LO PUEDAS DISFRUTAR

NO SÉ SI TE GUSTARÁ ESTA CATALANADA QUE TE MANDO A MÍ ME ENCANTA...
FELICIDADES!!!

Gemma dijo...

Hola María,

Me alegra que lo sientas igual de bonito que yo, que tengas dulces recuerdos de tu vida que siempre ayudan a mirar hacia adelante con fuerza.

No salgo yo en el vídeo, pero alguno me es conocido, me hizo gracia encontrarlo y ponerlo.

El poema a mí me gusta mucho aunque es triste, y la voz es la de Bardem en esa estelar interpretación que hizo en Mar Adentro. Mira que a mí no me gusta Bardem, pero en ese papel a mí me arrancó las lágrimas y algo más...

En fin, que me guardo todo lo tuyo en el alma María, en tó el cuerpo :D

Un beso y espero que hayas tenido un día feliz gracias al mar, a ese mar que te ha retornado a tu padre.

Ricardo dijo...

Muchas gracias, preciosa. Un beso y un abrazo mas que tu a mí. Me encantaría llegar a la edad de tu abuela con una nieta como tú.
Gemma, tú catalanada la conocía y te aseguro que me ha encantado. Lluis -cuando yo sabía cosas suyas- era coherente y eso no siempre es fácil. Mas abrazos y besos.

Gemma dijo...

Panter, fíjate que el miedo en realidad solo se supera si te sigues enfrentando a lo que te da miedo, poco a poco, con paciencia, adecuando el miedo a lo real...no te vas a ahogar en la orilla de una playa, puedes mojarte hasta que toques de puntitas...cada día un paso más, mar adentro, sin miedo...yo te enseñaría pero me pillas muy lejos y creo que tú no lo tienes cerca tampoco, en fin, que es una pena porque es muy saludable.

Estoy contenta por ti y por él, por esa pasión reencontrada o reinventada, a mí se me fue por completo y no ha vuelto en esa dirección, más bien va en dirección opuesta. Es duro, muy duro, sé que me comprendes...ojalá me hubiera vuelto, pero no pudo ser.

Un beso fuerte Panter.

Gemma dijo...

ATB, todo eso que m'has contao de la piscina ya lo sabía :D

Sabes lo que quiero? que me digas que te ha dejado indiferente y mirando para Extremadura (que es lo que me ha parecido que me decías) jajaja

Todo es broma eh?, no sé si al estar en secano eso te sentará bien...espero que sí.

Un beso

Gemma dijo...

Qué ilusión! así que estabas por aquí eh? jajaj

Disfruta mucho de tu día, un buen paseo y otra comilona :D

A ver si te acompaña el solecito...

Más besos :D (de nieta ya, casi jajaj)

Hitos dijo...

Valiente, cambiar el rumbo antes de que todo se vaya al carajo. Valiente.

Sobre el paisaje, a mi me pasa como a ATB, soy de secano secanísimo. Pero me encantó leer tu relato, creo que hasta se me despejó la nariz con el agua marina.

Muchos besos

ONDA dijo...

Yo estoy con Ricardo, Gemma escribes fantasticamente bien y seguro que de corrido.

Que fantástico el video y tu idea de poner la musica del de Damm.

Que pena que algunos quieran poner barreras entre Madrid y Cataluña; yo lo he pasado muy bien un verano que estuve en Lloret de Mar, aunque no ligáramos nada.

Y siempre lo he pasado estupendamente en Barna.

Y que gente más guapa y divertida sale en tu montaje, vaya regalazo!

Gracias envidio no estar cerca del mediterráneo.....

Sólo me queda un consuelo...

La mahou es mejor de la Damm!

Gemma dijo...

Tengo que ir a Extremadura Hitos, yo creo que ese contraste me gustaría para unos días.

Me alegro que se te haya mejorado el refriado?

Muchos besos para ti y gracias por tus palabras :D

Gemma dijo...

Gracias amigo ONDA, de corrido...eso me decía mi abuelo cuando aprendí a escribir en su Olivetti :D

Es un remake del anuncio publicitario, es divertido sí, pero es que además es fácil hacer todas esas cosas allí, es una forma de vida muy respanchigada pero a la vez activa y divertida, una buena combinación a la que pronto te acostumbras.

Yo también prefiero la Mahou, la Damm es demasiado amarga para mi body :D

Un beso nada ligón :P