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Mostrando entradas de mayo, 2018

Des-pegar

Martes, 22 mayo, aprovechando que el lunes era segunda pascua en Barcelona, me tomé la semana entera de vacaciones. Mi destino: Menorca; pocos días para poco equipaje. Es algo que acabas aprendiendo necesariamente. Al despegar, un irresistible e hipnótico frenesí de libertad invadió mi capacidad mental y cognitiva. Creo que a todos nos llega en vacaciones, ese toque de queda tan íntimo, de impetuosa libertad. Es como si de repente tomaras los mandos de tu avión, olvidando por completo el piloto automático de cada mañana, es, ese amanecer a solas con tu estado real; es por fin, el rugir no platónico del león de la selva, es ese movimiento repetido desde antes de los griegos y a la vez tan mamífero del delfín cada vez que se impulsa, decididamente vital, por encima de la superficie del mar para llenarse de aire, y es también, como el pulso espiritualmente lunático, con el que la ola, abrazará la orilla para borrar innombrables huellas que no necesita; es todo esto, reducido al momentaz…

Fundación Pau Casals frente a la Playa de Sant Salvador-El Vendrell

Quiero dar las gracias a todas las personas que han hecho posible que el tiempo no sólo retroceda, sino que lo haga para revitalizarnos, así fue nada más entrar en su casa.


                                             Libertad y Naturalidad.

  Todo ello con virtuosidad.



                                       Su correspondida correspondencia si antes fue sorprendente hoy es, extraordinaria.




No imaginé, ni siquiera soñé conscientemente mientras deambulaba por las estancias de su casa que lo siguiente me estremecería tanto...

Al verlo sentí que parte de su alma permanece aquí y lo evidencié no sólo delante de su otra mitad sino unos segundos después. Cuando la presencia de su violonchelo me traspasó con su indivisible espera, milagrosamente el audio, se puso en marcha. 




Escuchando a Pau Casals tengo una sensación de sublimación, especialmente con la Suite de Bach número uno y la naturaleza humana.  Puedo escucharla mil veces y no me causa otra sensación.

Para despedirme, os dejo con un…

Soñé en un pie derecho aterido de frío

Tápame esta demencia de burbuja que solitario te pienso, esa malvada poesía que te rechina en los dientes, tan solo soy un extraño en la fatalidad poética, en el linde perdido de la palabra, al otro lado de un verbo que intenta escurrirse de su predestinada espuma huyendo cobarde hacia los cuchillos de una ausencia que muere en el ayuno.

Tápame con una losa o tápame de frío o de locura, pero no pongas una muralla ni una hoguera en las ranuras de la noche porque debo traspasar la nebulosa hambruna de la frustración.

Pregúntame quién soy, a qué dedico mi orgullo o la indiferencia con qué amarilleo las calles, dime qué rostros o qué estampas elogio con la mirada ingenua de terapias y la indigna manía de responderle a todo.

Podría usted tener razón, es bastante absurdo todo esto, soñé en un pie derecho aterido de frío, el izquierdo escuchaba parsimonioso el clarinete indeciso de Allen Stewart, no es un día para subir sobre los hombros la gloria de Annie Hall ni de prender fuego a esa lla…