martes, 29 de marzo de 2011

Goodbye my Captain

 Dicen que no es oro todo lo que reluce...


Tampoco es, aunque lo parezca, una cascada de lava volcánica.... en realidad estamos ante un atardecer muy especial en el  mastodóntico bloque de piedra  conocido como "El Capitán", situado en el parque nacional Yosemite. 


Los rayos del sol se precipitan por la erosionada roca creando un efecto mágico que dura apenas unos minutos. Éste fenómeno natural, se puede observar tan sólo en el mes de febrero y cuando además, las condiciones climáticas sean lo suficientemente buenas para que los acrobáticos haces de luz, se desplomen en "picado" hacia el espectacular abismo. 


Desconozco quién inmortalizó el original momento en el que Lorenzo,  le dice adiós al Capitán. Pero ciertamente éste, debió de ser para él, uno de esos instantes de la vida en los que no tienes ninguna duda de que lo bueno, casi siempre, se hace esperar.



8 comentarios:

María dijo...

Me alegro verte producir de nuevo, GEMMA :-)

Una belleza lo que muestras.
Verás, creo que en alguna ocasión te he contado que mi hermano escala, vamos... que la montaña es su mundo ¡¡siempre está colgado de ella!!:-)

Seguramente el Gran Capitán y del K2 en el Everest, sean las dos montañas de las que más diapositivas he visto en mi vida, por él...he visto todas sus caras, desde mil ángulos y sin embargo jamás había visto esta puesta de sol...tengo que preguntarle si le pilló durmiendo o dónde estaba metido, porque... Imposible ver eso y no traértelo a casa:-)

Gracias GEMMA.

Un beso grande y buen día ¡¡que sea oro de verdad, todo lo que te encuentres hoy!! :-)



PD
Lo bueno, siempre se hace esperar...lo malo, es si al final...o no es tan bueno, o no termina de llegar :)) Carros de fuego, sin duda...una de las mejores de Vangelis, la peli preciosa.

Gemma dijo...

Querida María,

Pues dile a Brojos que le invito a que se pase por aquí y tome nota; sería una gozada que él pudiera traernos imágenes de este fenómeno.

Intentaré conseguir el nombre exacto de la cascada.

Gracias por pasarte María, eres un solete :D

Que pases un feliz miércoles, un besote!!!

Novicia Dalila dijo...

¡¡¡Es precioso¡¡¡ Parece una lengua de fuego. Daría algo por ver en directo ese atardecer tan espectacular...
Gracias por compartirlo aquí, Gemma.

Un petó molt fort :*

Gemma dijo...

A mí también me encantaría poder verlo, pero me temo que será difícil reunir todos los requisitos, en febrero es difícil que pueda viajar más de una semana, y desde luego si cruzo el océano no será para estar allí menos de diez días.

Lengua de fuego...me ha gustado :D

Gracias a ti Novi, me encanta compartirlo contigo :D

Besazos!! :***

Ricardo dijo...

Gemma, primero, buenas noches y segundo que, aunque te prodigas poco,tienes la rara virtud de hacerme recordar momentos gratos de mi vida e incluso de mi imaginación. En estos momentos los paisajes que veo -excelentes, magníficos, extraordinarios...-me traen a la cabeza a una joven amiga mía que es capaz de estar haciendo fotografías desde los sitios mas insospechados. ¡Quizás hasta colgando!.
En lugares como los que muestras, seguro que yo no volvería a la civilización. También es cierto que mis años no son los tuyos y ya puedo decir "que me quiten lo bailao". Aunque no sea oro todo lo que reluce, seguro que es tan gratificante como el agua en el desierto. Buenas noches y un beso.

Gemma dijo...

Buenas noches, Ricardo.

Me alegra que el paisaje te haya hecho recordar momentos agradables y felices. A mí me resulta imposible no abstraerme en lugares tan maravillosos, verdaderamente la naturaleza es un potente reconstituyente y también un lugar donde sosegar el espíritu, donde desintoxicarse de la civilización, de la urbe, de las ciudades, de las prisas, de los agobios...todo se vierte al precipicio y te quedas en paz, en un estado de serenidad y de profunda satisfacción y plenitud.

Mira que me gusta navegar y perderme en rincones extraordinarios de la costa ampurdanesa... pero la montaña, tiene la particularidad de llenarme el cuerpo de vida con la primera inhalación. Soy muy sensible para estas cosas, me embriago fácilmente ante algo tan rotundamente espectacular. El pirineo de Lérida, el Valle de Arán, Montserrat, el Montsant, el Montseny, Vallter, el Valle de Nuria...no hace falta cruzar el océano para volver a nacer :D

Besos y gracias Ricardo.

panterablanca dijo...

Hola!, me alegro de que hayas vuelto y que lo hagas tan resplandecientemente ;-)
Preciosas fotos, y extraño fenómeno, que desde luego también me gustaría ver en directo. A ver si algún febrero me decido a acampar en Yosemite ;-P
Besos selváticos.

Gemma dijo...

Hola Panter :D

Sí que es extraño, casi se podría decir "si no lo veo no lo creo" :D La naturaleza es capaz de poner a prueba nuestras incredulidades y sorprendernos gratamente.

Me alegra tu visita, como siempre.

Besitos.