viernes, 22 de abril de 2011

Rosas y Espinas




Son cada vez más los que se rebelan en contra de las tradiciones; sin embargo, conforme la vida se me escapa soy más consciente y defensora de su valor, aunque muchos se esmeren en atribuirles  un sentido frío, únicamente económico y consumista.

De la diada de Sant Jordi  "muchos se beneficiarán", eso dicen, y es verdad, y yo digo: ¿y por qué no? a caso no tiene el librero/a, el floristero/a, el pastelero/a derecho a un plus? sobre todo aquélla y esta pequeña librería de barrio de toda la vida? o la que, osada y atrevida, ha abierto con tanto optimismo sus puertas en plenas fauces de unas calles que están rodeadas de grandes superficies afiladas?.

Las fiestas tradicionales tienen un fondo histórico, social, económico y solidario, con todo  lo sentimental que ello implica en el seno familiar y en nuestras memorias, y es por ello que me indigna escuchar la poca consistencia moral que en realidad tienen, los argumentos de los retractores empedernidos; empedernidos porque eso es lo que me parecen: personajes empecinados en la fisura sin base y sin sentido.

Desde luego no tengo ningún interés personal, no tengo amigos pasteleros ni familiares escritores o libreros, tampoco tengo el placer de tener entre mis allegados un floristero o una floristera, aunque pronto les encuentro a todos ellos un registro mensual en mi cuenta corriente y eso que a mí, no me gusta el dulce, pero sé que a otros no les amarga.

El capitalismo se nos ha ido de las manos y se ha instalado mucho más allá de nuestros bancos y grandes empresas, nuestros negocios han muerto y van muriendo junto a las pequeñas y medianas empresas,  yo no creo que sea bueno o inteligente ir en contra del capitalismo ni del consumismo, creo que desde el sentido común  hay que reconducirlo para devolverlo allí donde tenía y sigue teniendo para mí tanto sentido. Así como un anticlerical no sintonizará la COPE a menos que sea masoca, los ciudadanos que dependemos del consumo racional no podemos  gastar nuestros euros en las grandes superficies, por muy cómodo que nos parezca encontrarlo todo en un mismo espacio y por mucho que hayan reventado los precios, hay que tener una visión más humilde de la realidad y solidarizarse con el que procura un pequeño negocio no sólo para él sino para sus hijos.

Aquí ya no queda nada, ya no hay industria textil ni campesinos ni apenas entusiasmo emprendedor por nada. Vivo en un hermoso valle que antes estaba decorado de coloristas y riquísimos campos de fresones...el campesino, dejó caer de sus duras y curtidas manos su azada y con ello, su  vida de campesino, el campo es hoy un bosque de encinas y pinos, hay un agente forestal dando parte del riesgo de tener unos bosques llenos de maleza y de visitantes que tiran latas y botellas, donde trabajaban veinte o cincuenta o cien, ahora solo trabaja uno con un Patrol de la Nissan  y una libreta electrónica.

Por eso mañana, sin duda será al menos para mí, un día de rosas, no sólo de espinas.



14 comentarios:

Temujin dijo...

Se ha suprimido el trato personal por pasear como imbéciles por grandes almacenes. Así podremos comprar más cosas que muchas veces no nos harán falta. Los pequeños empresarios transformados en operarios mecanicos, ¡¡¡viva el progreso!!!

Pepe dijo...

Veo que hoy abordas las cosas con tintes románticos; se impone lo pragmático. El pez grande se come al chico, por decirlo de alguna manera.

Hitos dijo...

Las tradiciones solo son cosas que se hacen hace tiempo, algunas para olvidar y otras inofensivas, como lo de regalar un libro, un dulce o una rosa. Me apunto a todas.

Gemma dijo...

Hola Temu :)

Lo peor es que tienen estudiada incluso la manera en que nos movemos por las grandes superficies; saben perfectamente dónde han de colocar un producto al lado del otro para que insconscientemente lo acabes metiendo en el carro.

Estoy de acuerdo contigo en que el trato personal aquí es nulo o casi nulo puesto que solo se tercia en el momento del pago; momento culminante cuando sacas los euros o la tarjeta de débito y te dicen eso de "quiere bonos para unas paellas o una vajilla?" "tiene nuestra tarjeta de puntos?"

Me pregunto si nuestro nivel glucémico en sangre no tendrá algo que ver con vaciar el carro en la cinta mecánica de las cajas registradoras...te has fijado que al lado de las cajeras siempre hay expositores de chuches, caramelos y chicles? eso, o me da mejor por pensar que están ahí de cebo para los niños que no soportan las colas. Se las saben todas.

Gracias por la visita Temu, un abrazo.

Gemma dijo...

La diada lo requiere, Pepe. Respecto al pez grande que se come al chico es una cadena que nosotros podemos romper. Por qué no lo hacemos? podemos hacer algo más efectivo desde nuestra posición de consumistas para reconducir los mercados, el mercadeo?

Besinos.

Gemma dijo...

Las tradiciones paganas Hitos, no están soportadas desde la política o sí? són las católicas las que soporta el estado o es el pueblo?

Besinos.

Hitos dijo...

Todas las tradiciones son para distinguir entre clases, para separar, para que pertenezcas o no a un colectivo. Todas son prescindibles, pero ésta de regalar un libro, una rosa o un dulce me parece de las menos tontas, inofensiva, incluso hasta agradable.

BMuchos besos y flores para el día de San Jorge

Gemma dijo...

Me alegra mucho que la percibas así, yo la encuentro de las más bonitas que celebramos. Una rosa, un libro y un beso, es un ritual precioso.

Te mando muchas rosas Hitos, cierra los ojos y huélelas. Estas no se marchitan :D

ATB dijo...

Soy aficionado a la jardinería y admirador de la naturaleza viva. No me gusta la flor cortada. Prefiero regalar, y sobre todo que me regalen, plantas vivas. Su supervivencia puede ser prueba de afecto.

Para un libro siempre es tiempo.

Feliz San Jorge, Gemma. Un beso.

María dijo...

Me ha encantado ver tus nuevas rosas GEMMA:))

A mi, me encanta el dulce :-) sobre todo el helado de chocolate, cada noche antes de irme a la cama, es mi “leche con galletas” durante tooodo el año. No sé que es típico para voostros en estas fechas. Me gustan las tradiciones, sobre todo las que no son prefabricadas y las sientes porque las has vivido desde pequeña. Si sólo me las impone el calendario o los comerciantes,no. Por ejemplo, las tradiciones de Semana Santa, no me gustan nada, aunque este año, ni me han dejado olerla:))

Me temo querida GEMMA, que el corazón, las prisas y el bolsillo, casan mal. Es una pena, pero es la realidad. Las grandes superficies te lo ofrecen todo, rápido y generalmente a mejor precio que el pequeño comercio. A mi, no me gustan comprar, lo hago, porque no hay más remedio y a toda velocidad, por eso casi siempre lo hago en grandes áreas. No dispongo de tiempo para acudir a distintos establecimientos alejados, para cada producto.

Si dispusiera de tiempo, me encantaría ir a pequeños comercios, en general me gusta todo lo pequeño. Sólo en Navidades y para cosas muy especiales, acudo a lugares muy concretos, donde te puedes permitir el lujo de ir despacito , viendo, buscando e incluso tratando de cerca a quien te vende. Me gustan sobre todo las tiendas antiguas, pero eso GEMMA, es otra historia, tristemente como te digo, al menos para mi, un lujo ¿conoces algún lugar donde te vendan tiempo?:-)

Me gusta vuestro Sant Jordi, GEMMA, me parece bonito lo del libro y la rosa, aunque yo también prefiero las plantas amarradas a la tierra. Casi siempre, si puedo y ellas lo soportan, las trasplanto de la maceta o cesta, al suelo.

Espero que hayas tenido un precioso día, lleno de rosas, besos y sin espinas:))

Un beso muuuy grande GEMMA, bonita.

Gemma dijo...

Deduzco que no debes de ser vegetariano y que lees a menudo.

Espero que hayas pasado buen día de San Jorge, George, Jordi. Un beso.

Me alegro de verte bien, ATB.

Gemma dijo...

Gracias María, lo típico es la mona de Pascua, los buñuelos, ver a los padrinos y a los ahijados, estar con ellos. Pasear con la familia, cenar con los amigos, recibir rosas por San Jordi, regalar libros, dar besos.

Gracias por tu visita, me alegra verte María, espero que lo acabes de pasar muy bien.

Muchos besos y un fuerte abrazo.

ONDA dijo...

Muy de acuerdo en todo lo que dices; creo que las tradiciones son como costumbres arraigadas con el paso del tiempo, si son impuestas malo; pero las que no lo son porqué suprimirlas? Quien quiera que las viva y quien no pues no.

Pero lo que colaborar con los pequeños comerciantes muy buena idea. Yo enla medida posible lo hago.

Gemma dijo...

Sí yo también estoy de acuerdo con lo que dices ONDA, todo lo impuesto acaba siendo un buen pretexto para rebotarse, pero también es un poco equilibrar eso; no me parece bien que se vaya en contra de las tradiciones únicamente porque han sido costumbres propias de otros gobiernos bajo otros pretextos. Imponer dentro de nuestras casas nadie puede imponer, si se han celebrado siempre dentro de las casas es porque se sentían. Y ésas son las que para mí se han de defender.

Gracias por tu visita y comentario.


Besos.