Son pocos los argumentos que podrían justificar la existencia de los zoológicos. Hace unas semanas mi sobrino me pidió que lo llevara al zoo. Le encantan los animales y los mira fascinado, se dirige a ellos espontáneamente buscando el sentido de sus vidas, intentando hallar las diferencias y semblanzas entre el rugido de un león y el rugido que él emula jugueteando detrás de las vallas. Miro a J. e intento situarme en su inopia, no seas aguafiestas me dije, intenta sorprenderte de lo que ya no te sorprendes, la realidad era más que evidente porque el único que allí rugía con carita aleonada era J. Por qué tienen todos tanto sueño?. Porque están cansados, acaban de regresar de la selva, sus garras de leopardo han trepado por muchos árboles y sus patas de pantera han hecho muchísimos kilómetros para llegar hasta aquí, están exhaustos...a pesar de la comedia creo que se notaba que mis molestias iban en auge porque ahor...