domingo, 25 de noviembre de 2012

CRZ




Qué podría decir de un escritor tan genial como Carlos Ruiz Zafón? que además es compositor?, que es uno de mis favoritos? o que, inequívocamente es mi favorito?.

No soy muy fiel, quiero decir, fuera del matrimonio o de los círculos afectivos fuertes y consolidados  como por ejemplo el de la verdadera amistad, aunque con menos también se vive. Normalmente me gusta variar de autores, de músicos, de pintores, de actores, de directores...de ropa y de calzado, incluso de estilo, así es que me cuesta decir que uno en concreto es, mi favorito. Cuando me gustan, repito y salgo a comprar su última novela, o la anterior a la última que leí, con lo cual, me fidelizo pero sin que sean exclusivos y únicos para mí. La exclusividad no debería existir en realidad en un mundo donde cada autor tiene algo que decirnos,  aunque sí pienso que debe haber un momento especial para cada historia. Otra cosa es que tenga tiempo para escuchar de todo.
Sin embargo hay algo para lo que sí necesito secuestrar tiempo y hacer de la inmortalidad mi rehén. Es la única ambición que me queda al final, cuando siento que muero, resulta que ambiciono la vida.

En la primera página de El juego del ángel, escribe bajo la lucidez que le caracteriza:  "un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo a su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio"

Qué pensáis del dulce veneno de la vanidad?



23 comentarios:

Temujin dijo...

"El que niega su propia vanidad suele poseerla en forma tan brutal, que debe cerrar los ojos si no quiere despreciarse a sí mismo", decia Nietzsche y puede que tuviera toda la razon. La Vanidad es cuestion de supervivencia, pues sino te quieres a ti mismo ¿como practicas lo que dices?
Un saludo.

Annie dijo...

Leí hace tiempo La sombra del viento y El juego del ángel de CRZ, me gustaron pero no al punto de descrestarme.

En cuanto a tu pregunta creo que todos somos vanidosos en alguna medida, aunque yo hace años que no tengo mucho de qué vanagloriarme...

Un besazo parcera y feliz inicio de semana

Novicia Dalila dijo...

Vanidosos somos todos. Unos en más medida que otros y las vanidades individuales no se alimentan por la misma via, pero es algo que a todos nos salpica.
Respecto a Zafón, yo sólo he leído "La sombra del viento" y me gustó mucho. Este que dices me lo apunto para comprarlo. :D.
Yo soy en general, fiel. Fiel a mi gente, a mi familia, a mis amigos... Pero en lo que a libros se refiere, no. Hay gente que me gusta siempre (Mi admirada Almudena Grandes, Carmen Posadas..), ambas me gustan siempre. Cuando empiezo un libro suyo, sé que no me van a decepcionar. Pero, en general, me gustan determinados libros, independientemente de quien los escriba. Me pasa igual con la música: Tengo mis autores/cantantes favoritos, claro, pero a mí lo que me conmueve o no son las canciones, sean de quien sean.

Un beso fuerte, Gemma. :*

Gemma dijo...

Negar que somos un poco vanidosos me parece absurdo porque todo el mundo lo somos. Desde el que espera un elogio prévia pretensión de gustar hasta el que la busca o genera para alcanzar una meta o un sueño.

La vanidad es repulsiva cuando va cargada de arrogancia, pero Zafón, no ha podido ser más dulce y benevolente con esto que los católicos llaman pecado. La vanidad dulce te dá un cierto empuje, es capaz de alimentar la mano que hace alcanzable el sueño pero con cuidadito de no pisar con arrogancia y de no ser con ello demasiado egoístas.

Fíjate cuando dice que espera que los demás no se den cuenta de su falta de talento, esa inseguridad hace que la vanidad conserve su sano juicio.

No me gustaría ser el hombre o la mujer que tuviera que cerrar sus ojos para no verse. Es mejor reconocerse lo bueno y lo malo, porque lo malo siempre será mejorable si te lo ves.

Un besote, Temu.



Gemma dijo...

Ya encontraré uno para que te descrestes, ya verás...
esto como ejemplo de vanidad dulce no está mal :D

Sí tienes algo por lo que vanagloriarte, seguro que lo tienes.

Siempre hay algo. El tiempo me dará la razón.

Un beso de Parcerita.

Gemma dijo...

Pues sí, Novi, un poco salpicados estamos todos de esto. Y no es malo, tal y como se lo comento a Temu.

En cuanto a la música, pues es que cuando descubrí que es compositor, imagínate! me estiré en el sofá con el libro abierto y sentí la preciosidad de la obra de una forma tan romántica que no pude contener las lágrimas.

No te lo compres, se lo pediremos a los Reyes Magos con los cd's :D

Un beso muy fuerte.

Juan Antonio. Uno de los Dos dijo...

Nunca hubiera pensado leer “la sombra del viento” por aquello de los prejuicios (ya sabes Best-seller= literatura de consumo) llámalo, vanidad, Jejeje
Y de los pocos cumple que me regalan algo, me regalaron la sombra del viento.
Así que me trague el orgullo, algo que a veces se confunde con la vanidad…y me gusto, no se si esperar al próximo cumple.
Un beso

Gemma dijo...

Ya pero eso de los Best-sellers es una etiqueta...tú ves a la librería un sábado de estos nublados...cógelo, ojéalo, tócalo y si conecta contigo, te lo pillas. Luego te vas a casa y te pones cómodo, luz, sofá,libro y acción!

Cuándo es tu cumple boga-avanti?

:D

Es verdad que el amor propio y el orgullo son casi la misma cosa...


Besote.



Sicilia dijo...

Creo que hay pocas cosas en el mundo tan equitativamente repartidas como la vanidad o el ego....
Bueno si hay otra cosa " la razón" todos la tenemos si, o creemos tener suficiente ...

Por contestar su pregunta signorina, del dulce veneno, pienso como de todos los venenos, en pequeñas dosis incluso sanan.

Se puede tener como compañera la vanidad.
Pero no como guía de nuestra vida.

Que aletea en nuestras cabezas?

Después de este libro lea " la sombra del Viento"

Un piacere..

Besos vanidosos.

Sicilia.

Ps: No hay ninguna reflexión post-electoral 25N ?
Con un Martini - Rojo, como mediador...

Juan Antonio. Uno de los Dos dijo...

Ya me has puesto un nick nuevo, jeje, ¡me gusta!
Que me vas a regalar un libro por mi cumple, que ya esta a la vuelta de la esquina, soy piscis ¿se nota? por si acaso dejo el día 26/2
Besos

Novicia Dalila dijo...

¡¡¡Bon cap de setmana, ma cherie¡¡¡
:*****************************

Dr.Mikel dijo...

Yo como soy arrogante engreido, y tengo una percepción exagerada de la soberbia, pero no soy nada vanidoso, no pienso opinar al respecto.

Gemma dijo...

La sombra del viento también me gustó, Sici.


Gracias por tus opiniones, a veces la razón es compartida con lo cual adopta una posición serena y neutral.

Un besote.

Gemma dijo...

Pues es todo un detalle que te contengas, Mikel :D

NoSurrender dijo...

En la variedad está el estímulo, claro que sí. Aunque no voy a aconsejarlo con tu matrimonio, eh, que luego todo se complica :)

Hace tiempo escribí un cuento sobre el tema “vanidad” para un concurso de relatos cortos en Internet. Y gané :)
http://ellagartoentulaberinto.blogspot.com.es/2007/03/blues.html

Besos!

Gemma dijo...

La ausencia de estímulos puede ser lo complicado del matrimonio. La fidelidad es otra cosa, es seguir siendo tú aunque estés casado y eso, es muy difícil...dicen los divorciados.

Enhorabuena por el premio. Lo que me gusta de veras del blues, del negro y de ti, es que las blancas harán el amor pensando en él...te adoro por eso :D

Besos!

Rafael C. dijo...

No entiendo lo de ser fiel a un autor, ¿puede ser que cualquier cosa que este escriba lo consumirás con devoción, y lo que es peor, con el convencimiento de sentir que no te defraudará? digo lo que es peor, porque en un escritor, como en cualquier humano, cabe en su quehacer la posibilidad de poder equivocarse, elegir un tema confuso, polémico, a destiempo, no trasmitir su deseo, no acertar en definitiva. ¿Entonces "nusotros" sus infelices seguidores debemos considerar todo lo salido de su pluma como bueno? sinceramente en eso como en tanto nos debemos a las convenciones.
En cierta ocasión, mi profesora de pintura me dijo, cuando le comenté que había encargado la realización de un libro sobre las entradas de mi blog, que se trataba de una edición de Vanidad, hecho que desconocía, y que según parece es practica habitual entre ciertos escritores. Realmente pudiera tratarse de una vana fantasía, aunque mi intención fue inocente lo que me lleva a preguntarme, ¿es la vanidad inocente? ¿un autoengaño?¿una intención malévola?
(por si a alguien le interesa, el libro quedó precioso, en blanco y negro, incluía ilustraciones, las propias de las entradas del blog, sobre 1oo páginas, encargué sobre 10 ejemplares que regalé a mis allegados, con un coste de unos 30 euros aprox. y lo hice con blurb. Eso sí, tras un arduo esfuerzo de edición, pero creo que han sacado una aplicación mejorada)

Gemma dijo...

Como dice CRZ, en la escritura hay algo de arquitectura. Te gustará más una novela que otra pero la estructura es la misma. Hay algo muy personal en la forma de escribir. Cada uno desprende algo inconfundible que solo puedes advertirlo si te fidelizas, claro.

La vanidad es inocente siempre y cuando no te destroce.

Ya lo había pensado lo de hacer un blog-libro, pero no con el mío, sino con el de algun/a amig@.

Por qué tiene que ser malévola, la vanidad dulce?

Ya me enseñarás tus pinturas.

Un abrazo.



Miguel dijo...

La vanidad en el ser humano es innata. Todos somos vanidosos en una medida o en otra. Escribir, publicar, aunque sea en un humilde blog, tiene su esencia vanidosa. Ahora mismo, cuando te escribo este comentario, algo de mí te va a llegar a ti (y a todo aquel o aquella que quiera leerlo) por lo tanto me siento vanidoso, sé que habrá ojos que me van a leer, y por eso me siento un poco vanidoso, aunque haya personas que no lo consideren así, escribir es un acto de vanidad.

Un beso.

V dijo...

Me da que como todo, sin el exceso, pues no está mal. Pero personalmente ni quisiera -ni de hecho lo hago- calificarme como una persona vanidosa. Es algo que no me caracteriza. Es más, es algo que en cuanto detecto en alguien en demasía es que me horripila. No puedo con los narcisos y las narcisas. Supongo que es por el reflejo del egoísmo tan evidente, no sé.

Por otra parte de este hombre sólo leí la sombra del viento y me gustó mucho. Suyos, ninguno más pero tomo nota, de nuevo :)

Gracias.

Un besazo, Gemma :*!!!!

Gemma dijo...

Pues yo creo que esta complicidad la tenemos todos al publicar.


Un beso, Miguel.

Gemma dijo...

No, es que cuando se transforma en un rasgo carismático del individuo entonces, ya estás vendido...

Yo también pienso en lo repulsivo del egoísmo, y después, concreto que quizá no lo soporto por culpa del propio, del poco que tengo, porque algo sí que lo tengo, claro.


:D

Un beso generoso, V.

ONDA dijo...

Yo me leí los tres y son magníficos y la música que nos regalas también.

Vanidad ? solo cuando es inteligente.

Un beso muy fuerte.-