Hay coreografías preciosas en las que la expresión corpororal y la música actuan como elementos poéticos. El gesto en no pocas ocasiones es la literatura del sentimiento. Nuestro latido no deja de ser una coreografía musicada que apenas escuchamos pero que da sonido a cada segundo de nuestras vidas. Pum, pum..pum,pum.. Lo llevamos en modo silencio, pero ayer supe algo extraordinario. Cuando estamos en el limbo, nuestro corazón tiene un agujero con una tapa o escotilla que permanece abierta mientras estamos en el seno materno; a través de este agujero le llega a nuestro corazón el oxígeno de la madre y, justo cuando nacemos, rompemos la apnea con la primera bocanada de aire, es entonces cuando el oxígeno entra por primera vez a nuestros pulmones desde el exterior, de los pulmones pasa a la sangre y con la sangre es impulsado hacia el agujero del corazón sellando la escotilla para siempre a causa de la primera respiración. Podría decirse que es después de la pri...