Una lágrima puede ser como un océano de grande. Sin embargo, ninguna lágrima podría sofocar un incendio en medio de un bosque. Cuando hablamos de desastres naturales, nos referimos a lo que sucede tras un tornado, un tsunami, un huracán, un terremoto o la erupción de un volcán, todos ellos fenómenos de la naturaleza, sucesos que el hombre no puede mitigar ni evitar. Pero la humanidad atenta, contamina y pone en peligro a su Madre. Mientras unos juegan con la radioactividad, Ella se activa en cualquier radio. Se revela y juega con nuestros instrumentos de mediciones y tablas periódicas. Ella y Nosotros, sus útiles y nuestros utillajes en absoluta sinergia... ......con Dios? ...